“Diles: ‘Gente del Libro! Venid y comprometámonos en una posición que convenga a vosotros y nosotros; que no adoraremos sino a Dios, que no le a tribuiremos nada y que no nos tomaremos uno a otros por señores en lugar de Dios’” (3:64). Otra escuela de pensamiento que se ocupa del hombre perfecto es la de ideología socialista. La perfección y “debilidad” del hombre se resumen en ella en dos términos: en el aspecto individualista del hombre y en su aspecto colectivista o social. Esto significa que un ser humano es imperfecto en tanto es una entidad o un “yo”. La perfección del ser humano aparece cuando el “yo” desaparece, pero no del modo o manera del que hablan los místicos al respecto.