El argumento de la contingencia, la causalidad y el Ser Necesario frente al reduccionismo físico demuestra que el cosmos material, lejos de ser autosuficiente, posee una profunda indigencia ontológica que exige un fundamento metafísico necesario. La física empírica explica los mecanismos y leyes naturales, pero la razón demostrativa es la única competente para responder por qué existe algo en lugar de la nada. Desde la racionalidad de la Hikmat Muta’aliyah y el legado de la Ahlulbait (P), el universo entero se revela como una red pura de contingencia y dependencia absoluta respecto al Ser Necesario, el cual posee simplicidad absoluta y tenzih. Por tanto, la fe en Dios no contradice la ciencia, sino que constituye el único cimiento racional que dota de inteligibilidad y sentido último a la existencia de la realidad.