Resumen: Durante más de un siglo, la crítica literaria occidental —de Nöldeke a Wansbrough— catalogó la estructura del Corán como «fragmentada» por no ajustarse al canon de la narrativa lineal. Este artículo demuestra, desde una perspectiva analítica, racional y teológica chiita, que tal veredicto fue fruto de la imposición de un paradigma eurocéntrico ajeno a la naturaleza semítica y concéntrica del discurso coránico. Los descubrimientos de la composición en anillo (Ring Composition) —documentados por Cuypers, Neuwirth y Robinson—, la evidencia paleográfica de los manuscritos de Birmingham y Saná, y la doctrina del «Corán silente y Corán parlante» convergen para revelar que aquello que se tildó de «caos» constituye una geometría conceptual de simetría inigualable, confirmación contemporánea de la inimitabilidad (I’yaz) intrínseca del texto sagrado.