El viaje de Obama también tuvo la tarea de encauzar los objetivos políticos, diplomáticos, económicos y militares contra la República Islámica de Irán, que le quita el sueño a la Monarquía wahabí y sus afanes de consolidarse como la única potencia regional. Riad no acepta el importante papel que cumple Irán en defensa de sociedades agredidas por el terrorismo takfirí como Irak y Siria, a lo que se suma el apoyo sostenido a Hezbolá en El Líbano y el pueblo palestino.