Son muchos los temores que inundan la política israelí y que irradian a su sociedad, que bajo los oropeles de una riqueza aparente, oculta los costos de una ocupación contra el pueblo palestino.A pesar de su discurso y su actuar belicista, Israel analiza con alarma la corriente política internacional, que pone a la entidad sionista en el centro de la crítica por su política colonialista, racista y criminal en Palestina, su apoyo a grupos terroristas en Oriente Medio, el afán de entorpecer el desarrollo de relaciones de Irán con el mundo, y practicar una política de persecución contra todas aquellas voces que condenan su actuar.