El año 2015 estuvo cargado de violencia desde los primeros días del mes de enero. Los jóvenes europeos y americanos escucharon, leyeron sobre, o vivieron directamente situaciones trágicas provocadas por grupos terroristas o gobiernos insensibles que perjudicaron a sus pueblos por acción u omisión; por incapacidad o negligencia; porque no se han propuesto construir en sus nacionales la justicia social, básica, para encontrar la paz. El día viernes 2 de enero se prendieron las alertas en la estación del metro Atocha de la capital española cuando Jamal Herradi, un joven de 22 años, quien viajaba en un tren urbano, amenazó con inmolarse y hacer estallar los vagones y la infraestructura del edificio a donde llegaría el convoy.