Oh, siervos de Dios, temed a Dios y estad atentos y cautelosos en esta vida. Ciertamente, si hubiera sido posible otorgarle todo el mundo a alguna persona, o que esta pudiera permanecer eternamente en este, los profetas hubieran sido quienes tendrían más derecho a ello; y quienes hubieran tenido más prioridad para gozar de satisfacción; y quienes hubieran estado más satisfechos con aquello que Dios les decretó. Pero, en realidad, Dios ha creado el mundo para que perezca, entonces lo nuevo del mundo se envejece, sus mercedes se eliminan y sus alegrías se cambian a tristezas y congojas, la estadía en él es provisoria y su casa es una fortaleza transitoria. Entonces, tomad provisión de él, ciertamente que la mejor provisión es la piedad. Y temed a Dios para que seáis victoriosos.