Cuando los gobernantes abasidas llegaron al poder, iniciaron las peores atrocidades y torturas contra los Santos Imames (a.s.). Básicamente consideraron a la escuela de Ahlul Bait (a.s.) y a cualquiera de sus partidarios como objetivos a quienes oprimir y aplicarles restricciones extremas. Fueron arrojados a horribles prisiones y fueron asesinados. Los poetas e historiadores han trazado un cuadro patético de las peligrosas circunstancias sufridas por los descendientes del Imam Ali y Fátima Zahra (a.s.)