Skip to main content
Home
Articulo.islamoriente.com

Main navigation

  • Portada
  • Artículos
  • Galería y Arte Islámico
  • Videos
  • Preguntas
  • Literatura
  • Biblioteca
  • Corán
  • Dichos y Narraciones
  • Revistas
  • Súplicas
  • Wiki Islam
  • Noticias
  • Tienda

Breadcrumb

  1. Home

Oración-Súplica

By admin , 1 September 2018

¿Qué he hecho hoy en el sendero de Dios?; La importancia de rendirse cuentas a sí mismo

¿Qué he hecho hoy en el sendero de Dios?

La importancia de rendirse cuentas a sí mismo

Por Kamel Gomez

El Islam, guía de Dios para la humanidad, nos invita a reflexionar sobre nosotros mismos y examinar nuestros pensamientos, sentimientos, intenciones y acciones.

Entre los musulmanes hay una práctica muy recomendada que a veces descuidamos y no la hacemos,  además, algunos de nuestros hermanos la desconocen. Sin embargo, sus beneficios son muy importantes. Nos referimos a la práctica de la “Muhasaba”. ¿Cómo definirla? Es sencillamente tomarnos unos minutos al final del día para meditar sobre nuestras actividades. Nos enseña nuestra Tradición: “hasibu anfusakom qabla an tuhasibu”; es decir: “ríndanse cuentas a sí mismos antes de que se las rindan”.  Por ejemplo, en mi caso particular y como buen argentino, en las noches preparo mi pava de mate  y me hago estas preguntas:

. ¿Qué he hecho hoy en el sendero de Dios?

.  ¿He estudiado los principios de mi Tradición?

. ¿He practicado correctamente mis deberes y obligaciones?

. ¿Cómo me relacioné hoy con mis seres queridos, mi familia, mis amigos, mis hermanos musulmanes y mis hermanos no musulmanes?

. ¿He sido un fiel reflejo de las enseñanzas del Noble Corán?

. ¿He colocado al Profeta Muhammad  como modelo en mis acciones?

 

Nos enseña el Imam Alí, en el Nahyul Balaga o Cimas de Elocuencia, lo siguiente:

…”Ante vosotros está el ejemplo del Sagrado Profeta para que lo sigáis; es suficiente para que seáis guiados el hecho de que ha censurado este mundo y de que ha explicado completamente sus males, corrupciones y vicios. Sus placeres y vicios no eran para él, sino para los enemigos de Dios y el hombre. No disfrutó los placeres de la vida ni se engalanó con su pompa y gloria.

Si queréis estudiar las vidas de los grandes hombres, ahí tenéis la vida de Moisés ante vosotros. Siempre rezó ante Dios: ‘Señor, tenía realmente necesidad de los que me has amablemente otorgado. ¡Por favor Señor!, no me dejes’. De hecho, estaba rezando por una hogaza de pan ya que habitualmente comía vegetales y vivía de hierbas comestibles. Vivió por tanto tiempo de vegetales verdes (sin cocinar ni sazonar) que su piel (en determinados lugares) tomó un color verdoso.

Si os gusta, ahí tenéis ante vosotros el ejemplo de David, el dulce cantor del Paraíso, a quien le fueron revelados los Salmos.  Acostumbraba a hacer cestos de las hojas de la palmera datilera, a venderlos y vivir de lo que conseguía de este modo (aunque era un rey y tenía a sus órdenes un gran ejército).

Podéis imitar el noble ejemplo de Jesús. Usaba una piedra como almohada y se ponía ásperos vestidos. El hambre fue la única salsa que usó siempre. Sólo la luna iluminaba sus noches y sólo el sol le dio algún calor durante los inviernos. Sus postres (frutas) eran aquellos vegetales que también comían los animales. No tuvo esposa que lo atrajera hacia los caminos mundanales ni hijos cuyo amor pudiera interponerse entre él y el deber; no tuvo riqueza, cuyo logro y protección pudieran haberle apartado los pensamientos  del próximo mundo. No fue avaro, por consiguiente nunca se humilló. Sus vehículos eran sus piernas y sus servidores sus manos. Si os gusta, podéis seguir su ejemplo.

Pero el mejor ejemplo para vosotros es seguir a nuestro Sagrado Profeta. Seguidle fiel y sinceramente…

… Nuestro Sagrado Profeta hizo uso de las cosas mundanas sólo para las necesidades más básicas de la vida y nunca pensó en obtener ningún confort o comodidad en la vida ni siquiera temporalmente. Comía poco y generalmente estaba hambriento. Cuán a menudo los placeres del mundo le fueron presentados y él rehusó aceptarlos. Su voluntad era la voluntad de Dios. Detestaba aquellas cosas que Dios detestaba, despreciaba aquellas que son despreciadas por Dios y aquellos hechos que Dios desdeña…

… Nuestro Sagrado Profeta acostumbraba a tomar sus comidas mientras estaba sentado en la tierra, y acostumbraba a sentarse como una persona ordinaria (como un pobre no como un rey o un noble); reparaba sus propios zapatos, lavaba sus propios vestidos, y cabalgaba sin montura sobre un burro; e incluso (si había carestía de monturas) llevaba a otro cabalgando detrás de él…

…Odiaba sinceramente el esplendor y pompa de este mundo y había apartado los deseos de sus placeres de su mente.  Despreciaba  y odiaba las ostentaciones de la vida lujosa para que no pudieran tentarle  ni pudiera pensar en este mundo como una morada permanente o un lugar en el que regocijarse en lujuria y opulencia. No tenía en absoluto inclinación por una vida de confort y comodidad; esto no tenía encanto para él ni lugar en su corazón. Incluso la simple conversación acerca de ello era abominable para él; odiaba verlo alrededor y oír acerca de sus halagos en su sociedad, como una persona que odiaba ver a su peor enemigo y despreciaba oírlo en su sociedad…”

     Estas hermosas palabras, sin duda, nos señalan la piedad de los profetas y la importancia de tomarlos como modelos en nuestras vidas cotidianas.

Por supuesto, el musulmán no puede descuidar su compromiso con la sociedad en la que vive, y con el mundo. Por eso nuestro amado Profeta Muhammad nos enseña:

 “Quien observe un acto execrable que lo rechace con su mano si es que puede hacerlo; si no puede así que lo rechace con su lengua; y si tampoco puede de esta manera que lo rechace con su corazón”

Esta tradición nos destaca la importancia del compromiso de los musulmanes con sus sociedades.  Todos nosotros  somos conscientes de  esta delicada etapa que le toca transitar a la humanidad. El Noble Corán lo define así:

¡Por la era! Que es cierto que el hombre está en pérdida (camina hacia su perdición). Pero no así los que creen, llevan a cabo las acciones de bien, se encomiendan la verdad y se encomiendan la paciencia. (Cap. 103)

En general, mucho de nosotros hemos estudiado, lo que llamamos “signos menores”. Nuestros sabios coinciden en que todos, en mayor o en menor medida, están presentes. Sin embargo, nuestra actitud hacia éstos puede ser  pasiva o activa. Queremos decir, a veces repetimos los signos menores criticando la sociedad actual y nos pasamos horas charlando lo que vemos en nuestro día a día. A esto llamamos actitud pasiva y la interpretamos de dos maneras: una individual y otra social. La individual se relaciona también a nuestra Muhasaba, es decir: ¿Cuántas veces nos preguntamos hasta qué punto participamos en los signos menores y somos incluso adictos a estos? La interpretación social  tiene que ver con que muchas veces, criticando a otros por lo que hacen, nos olvidamos de que tenemos la obligación de ayudarlos, de indicarles el camino, de señalarles la importancia de la espiritualidad.

Analicemos un ejemplo concreto. Nos enseña el Profeta Muhammad:

 “Llegará un tiempo para mi comunidad en el que se apegarán a cinco cosas y olvidarán otras cinco: se apegarán al mundo y olvidarán el más allá; se apegarán a la riqueza y olvidarán el cómputo (del día del Juicio); se apegarán a las mujeres y olvidarán a las huríes (del Paraíso); se apegarán a las mansiones y olvidarán los sepulcros; y se apegarán a sí mismos y olvidarán al Señor; esos se desentienden de mí, y yo me desentiendo de ellos.”

Aquí nuestro amado Profeta, misericordia para los mundos y ejemplo dotado de un carácter magnánimo, nos advierte de cinco grandes amores, que nos hacen olvidar otras cinco cosas importantes en la conciencia del creyente. Es interesante que, en los valores que están en boga, lo que se vende por todos lados sean estas cinco características. Esta narración no deja de ser también una excelente descripción del mundo moderno. Pensemos en los “ídolos” de hoy, y veremos cómo poseen estas cinco cosas.

Reflexionemos ahora activamente. ¿Hasta dónde nuestros corazones reflejan estos amores, o incluso, quizás hasta los cinco apegos  en nuestro interior?

Luego, ¿qué hacemos con aquellos hermanos a los que hemos perjudicado al tener estos apegos y opresiones? ¿Y qué hacemos por ayudar al resto de los hombres sea con el consejo (nasiha) o, aquellos que poseen piedad (taqua) y conocimiento (ma’rifa), con la guía (irshad)?

Otra vez la tradición nos ilumina:

“La opresión es de tres formas: una opresión que Dios, Imponente y Majestuoso, perdona; una opresión que no perdona, y una opresión cuyo perdón está supeditado al perdón de otro. En cuanto a la opresión que no perdona es atribuir asociados a Dios, Imponente y Majestuoso; la opresión que Dios perdona es aquella que el hombre comete contra sí mismo y que acontece entre Dios y la persona; y en cuanto a la opresión cuyo perdón está supeditado al perdón de de otro, es aquella que acontece entre los siervos.”

Indaguemos los cinco apegos de la tradición del Profeta en forma más detallada.

…” se apegarán a la riqueza y olvidarán el cómputo (del día del Juicio)”…

Nos advierte el Noble Corán, entre otras aleyas:

Y es tenaz en su amor por los bienes (Cap. 100:8)

Dice: he disipado grandes riquezas (Cap. 90:6)

 Y en el capítulo 104, leemos:

(1)¡Perdición para todo aquel que murmura y difama!

(2) Ese que acumula riqueza y la cuenta.

(3) Cree que su riqueza lo va a hacer inmortal.

Si, siguiendo Tafsir Al Mizan, leemos las aleyas de atrás para adelante, entendemos que el hombre, como piensa que la riqueza lo hará inmortal, es que la acumula y la cuenta. Y es para proteger esa riqueza, que murmura y difama.

Y el Imam Ali Rida nos señala las causas de la riqueza:

 “La riqueza no se reúne sino por cinco cosas: una avaricia intensa, una larga esperanza, una codicia dominante, cortar el vínculo con los parientes, y preferir la vida mundanal a la del más allá.”

Sin duda, el tema del hisab, del cómputo, es fundamental en el Islam y en la vida del creyente. Ya citábamos antes las tres opresiones.

Dijo el Profeta (BPD):

"¿Sabéis quien es indigente entre vosotros?" Contestaron:
"El indigente entre nosotros es aquel que no posee dinares ni dirhames. (Es decir, quien no posee dinero en efectivo)" El les dijo (BPD):"No. El indigente es aquel que el Día del Juicio se presentará con el ayuno, la oración, la peregrinación, la caridad obligatoria y muchas de las acciones buenas, en tanto que peleado con uno, ha insultado a otro, traicionó a otro y murmuró contra otro. Entonces se tomará de sus obras buenas para ellos (en compensación por lo que les hizo), hasta que no le quede nada a su favor. Luego se tomarán de las acciones malas de ellos y se pondrán sobre él. Después será arrojado al Fuego."

  En la recopilación de narraciones que hace Ibn Arabi, encontramos esta hermosa tradición de nuestro Profeta Muhammad:

 “Dos hombres de mi comunidad hablaban sentados frente al Señor Todopoderoso y uno de ellos decía: ’Oh Señor, hazme justicia por el perjuicio que me ha causado mi hermano’

Dios (exaltado sea) dijo (al acusado): ‘Ofrece a tu hermano algo para resarcirle’

‘Oh Señor, respondió, no me queda ninguna buena acción para cederle’

‘Entonces que acarree mis pecados’, replicó el demandante.

Los ojos del Enviado de Dios se llenaron de lágrimas, y dijo: ‘Será un día terrible aquél en que los hombres tengan necesidad de que una parte de sus pecados le sean acarreados’

Después prosiguió: Dios dirá al demandante que levante la cabeza y mire los jardines del Paraíso. Él levantará los ojos y exclamará: ‘Oh señor, veo ciudades de plata y palacios de oro engastados de coronas de perlas. ¿A qué profeta, a qué mártir pertenecen?’

‘A aquel que Me lo pueda pagar’, dijo Dios.

‘¿Y quién puede pagártelo?’

‘Tú, tú puedes’

‘¿Y cómo, Señor?

‘Perdonando a tu hermano’

‘Ya lo he perdonado’

Dios proseguirá: ’Toma la mano de tu hermano y hazle entrar en el Paraíso’.

El enviado de Dios añadió:

‘Temed a Dios y Haced las paces entre vosotros, ya que ciertamente Dios establecerá la Paz entre los creyentes el Día de la Resurrección.’

…” se apegarán a las mujeres y olvidarán a las huríes (del Paraíso); se apegarán a las mansiones y olvidarán los sepulcros”…

Shakespeare dice: “¡Oh poderoso amor!, que transformas a las bestias en hombres… y a los hombres  en bestias”.

En nuestra sociedad, la sexualidad ha sido reducida a un mero objeto de consumo, en donde la ética y la moral no tienen lugar y lo único importante es tener sexo la mayor cantidad  de veces con la mayor cantidad de personas y si, es posible, publicarlo o realizarlo en presencia de otras personas… en fin, el estado decadente de la civilización moderna es conocido por todos.

Por  eso el Islam señala que el casamiento es la mitad de nuestra religión. La sexualidad, que el Islam invita a disfrutar plenamente, debe darse en el marco del matrimonio. Es increíble como hoy las relaciones casuales y sin ningún tipo de responsabilidad están en auge. Un libertinaje sexual que crece por doquier, y que encima, va acompañado del crecimiento de la prostitución y de la esclavitud sexual. En nuestro país, está lleno de lugares en donde mujeres secuestradas especialmente de Paraguay son obligadas a prostituirse. Y todavía no mencionamos el grave problema de las violaciones, abusos sexuales y pedofilia, tan común hoy en nuestras noticias…

Sin duda, el tema de los palacios y las grandes construcciones arquitectónicas están muy relacionados con la enseñanza profética de aquellos beduinos que harán rascacielos. Ni hablar de las tradiciones que hablan de las hermosas mezquitas, pero vacías de adoración.

Dice el Noble Corán:

“La rivalidad sin sentido por obtener mayores bienes materiales os mantendrá distraídos. Hasta que os llegue el momento de visitar las tumbas” (Cap102:1-2).

Y del Imam Ali:

“Cuántos desgraciados hay quienes les ha llegado la hora de la muerte y aún se afanan en procurar lo mundano”.

En un cuento nos llega esta enseñanza: 

El Profeta (PBd) estaba sentado como de costumbre entre la asamblea. Sus compañeros, formando un círculo alrededor de él, le rodeaban como el engaste de un anillo. Mientras tanto entró un musulmán que era un hombre pobre y con ropa harapienta. Conforme a la tradición islámica, según la cual, entrando en una asamblea, debe uno, sea cual sea su rango, sentarse allá donde haya un espacio vacío, sin pretender un sitio especial bajo el pretexto de que su rango lo exige así, este hombre miró a su alrededor con atención y viendo un lugar vacío, fue a sentarse allí. Así fue a instalarse al lado de un hombre rico, que recogió sus prendas y se puso aparte. El Profeta (PBd), que vio su comportamiento, se volvió hacia Él y le dijo:

- ¿Tienes miedo de que algo de su pobreza se pegue a ti?

- ¡No, oh Enviado de Dios!

- ¿Tienes miedo de que algo de tu riqueza le contamine?

- ¡No, oh Enviado de Dios!

- ¿Tienes miedo de que tus ropas se ensucien y se ajen?

- ¡No, oh Enviado de Dios!

- ¿Entonces por qué lo has evitado y te has apartado?

- Reconozco que he cometido un error y en expiación de mi pecado, estoy ahora dispuesto a dar la mitad de mis bienes a este hermano musulmán.

- Pero yo no estoy dispuesto a aceptar -contestó el hombre de los harapos- Porque tengo miedo de que un día me llene de orgullo y me comporte ante un hermano musulmán de la misma manera que esta persona lo ha hecho conmigo.

Hay también una interesante enseñanza que nos deja Saadi. Cuenta que vio en el Paraíso a un Rey, y en el Infierno a un sufí. Le preguntó al sufí el por qué de su situación, y el sufí respondió que era a causa de recorrer palacios y visitar reyes. Entonces, le preguntó también al rey por qué estaba en el paraíso, a lo cual respondió: esto se debe a estar siempre reunido con hombres sufíes…

…“se apegarán a sí mismos y olvidarán al Señor”…    

Dice el Noble Corán:

Y no seáis como aquellos que olvidaron a Dios y Él los  hizo olvidarse de sí mismos. Esos  son los descarriados. (Cap.59:19)

Nos enseña el Imam Ali:

“Quien se considera sí mismo grande, es insignificante ante Dios”.

“¡Oh! Cómo amo, respeto y venero a aquellas personas que son mejor conocidas y respetadas en el Paraíso que en la Tierra”.

Hay una interesante explicación que nos entrega Ibn Ayiba:

“Debes saber que el Real-exaltado sea-, en Su Sabiduría, ha establecido a Satanás, al ego (nafs) y a la gente como guardias que impiden al acceso a Su Presencia. Nadie accede a ella sin superarlos y abrirse paso a la fuerza porque están estacionados ante Su Puerta y Él les ha encomendado guardarla diciéndoles: ‘No dejéis que nadie entre, excepto quien os venza’. Así cuando viene alguien que quiere entrar se le oponen las criaturas haciéndole ver los defectos de la vía para que le disguste; si las vence se presenta Satanás indicándole que le llevará  mucho tiempo alcanzar la apertura (espiritual), haciéndole temer la pobreza, y diciéndole cuando alcanza la apertura de Dios: ‘¿Será o no será?’. Y si lo vence se presenta el ego que le dice: ‘¿Cómo vas a abandonar tu vida, tu rango, y tu dignidad  por algo que no sabes si existe o no?’. Y cuando lo vence dice el Altísimo: ‘Bienvenido seas ’…”

Sobre lo que dice la gente, el Imam Ali viene en nuestra ayuda y nos enseña:

…”Pertenezco a un grupo que no se preocupa de ninguna crítica por la causa de Dios. Las caras de aquéllos que pertenecen a este grupo indican claramente su sinceridad, honestidad y veracidad. Su plática es del modelo de la plática de personas pías y virtuosas. Pasan sus noches  en oración a Dios, y sus días actuando como guía de los que buscan la verdad. Siguen fielmente el Corán, reviven la religión revelada por Dios y las tradiciones del Sagrado Profeta. No son vanos ni orgullosos, ni ambiciosos ni deshonestos, ni envidiosos ni maliciosos, ni crean disensión ni falacia. Sus mentes están llenas de amor al Paraíso y sus cuerpos se afanan por alcanzarlo”.

Sobre la gente con la que debemos relacionarnos, nos llega del Mensajero de Dios:

Le dijeron los apóstoles a Jesús: “Oh espíritu de Dios, ¿A quién debemos frecuentar?”. Respondió: “A aquél que os haga recordar  a Dios cuando le veáis, cuyas palabras incrementen vuestro conocimiento, y cuyas acciones os hagan anhelar el más allá”.

Sin duda la importancia de los hermanos es trascendental.  El Profeta también nos enseña que “el creyente es espejo del creyente” y el Imam Yafar Sadiq nos indica: “El más querido de mis hermanos para mí es aquel que me regala mis defectos (me los hace notar y en buena manera)”

Ver la continuación en archivo PDF

Nota: este artículo nace de las reflexiones que compartimos en las noches de Lailatul Qadr del mes de Ramadan pasado, junto con la jutba pronunciada en Aid El Fitr, en la ciudad de Mar del Plata.

Bibliografía empleada:

-El Noble Corán. Utilizamos dos traducciones: la de Navio y la de González Bornez. Esta última está disponible en internet en el sitio www.libros.ir y www.islamoriente.com .

-Cimas de Elocuencia. Los discursos, cartas y dichos de Hadrat Ali. También disponible en internet en www.biab.org.

-Un Ramo de Flores. Del jardín de las tradiciones del Profeta y Ahlul Bait. Para descargarlo de internet: www.islamelsalvador.com y www.islamoriente.com .    

-El tabernáculo de las luces. Ibn Al Arabi.  Ed. Sufi. Colección Generalife. 1998, Madrid.

- Revista “Al- hikma”, números 3 y 5. Ambos números dedicados a los Hikam de Ibn Ata Allah  con los comentarios de Ibn Ayiba. Traducción: Hasan Bize

- Revista “Irfan”, número 2, Director: Mahmud Husein.

-“Aliul kalan”, Palabras Sublimes. Máximas de Amirul muminin Ali Ibn Abi Taleb. Recopilación y traducción: Yasin Kamel Selmán.

-Además de las páginas web antes citadas, también:

www.islammdp.blogspot.com   

www.islamoriente.com

Palabras claves
Sendero de Dios,rendirse cuentas a sí mismo
Article_rate
No votes yet
Bajar el archivo PDF
Qué he hecho hoy en el sendero de Dios; La importancia de rendirse cuentas a sí mismo.pdf (229.12 KB)
Autor
Kamel Gomez
Tema
Filosofía-Gnosis
Oración-Súplica
Publicado
Sat, 1 Sep 2018 - 12:14
By admin , 4 March 2018

Historias de los arrepentidos (I)

Historias de los arrepentidos (I)

Por: Husain Ansâriyân

 “Hay en sus historias motivo de reflexión para los dotados de intelecto...” [Corán: 12:111]

La mujer ideal

Âsiah era la esposa del Faraón, quien era arrogante, malvado, malicioso, además que tenía malas creencias y cometía actos reprobables. El Sagrado Corán describe a Faraón como injusto, orgulloso, criminal, derramador de sangre y tirano.

Âsiah se sentaba en el trono al lado del Faraón como la reina del gran país donde todo estaba a su alcance. Âsiah era un gobernante como lo era su esposo. Ella tenía gran autoridad y podía tomar lo que quisiera del reino y de la riqueza del país.

Por supuesto, la vida al lado de tal esposo, en la forma de gobierno y poder y ese palacio real, el cual estaba lleno de sirvientes, esclavos y séquitos. Era una vida llena de placer, entretenimiento y felicidad.

Pero esta joven mujer, quien era poderosa y en ese fascinante ambiente , un día escuchó la voz de la verdad y el llamado de la realidad a través del mensajero de Dios, Moisés, el hijo de Imran (P). Ella entonces conoció la nulidad de su creencia, la falsedad de su cultura y la fealdad de los hechos de su esposo. La luz de la verdad iluminó su corazón y a pesar de eso ella sabía bien que aceptar esta verdad le haría perder todo lo que tenía de poder, de riqueza e incluso también podría perder hasta su propia vida. A pesar de todo eso, no se aferró a su lujoso ambiente. Ella aceptó la verdad y creyó en la Divina religión y se sometió a Dios Todopoderoso. Ella estaba lista para entrar al campo del arrepentimiento y hacer buenas obras para reformar su otra vida.

El arrepentimiento no fue algo simple y fácil para Âsiah. Para llevar a cabo su arrepentimiento tuvo que dejar a un lado todos los asuntos de su vida y prepararse para culpar y reprochar los diferentes tipos de tormentos del Faraón y sus asistentes. No obstante, ella entró en el campo del arrepentimiento, la fe, la guía y los buenos hechos. Su arrepentimiento le costó mucho al Faraón, ya que se difundió por todo el pueblo que la esposa del Faraón, la poderosa reina, había renunciado a la fe de su esposo, y creído en la religión de Moisés, el mensajero de Dios. Todos los medios de tentación y amenaza por parte de Faraón y sus secuaces no le hicieron efecto ya que ella había encontrado la verdad con su corazón y su mente y había descubierto el vacío y la falsedad del espejismo de la autoridad. Âsiah no podía reemplazar la luz de la verdad por la oscuridad de la falsedad y el abismo de la desviación. ¡Sí! ¿Cómo podía ella reemplazar a Dios con el Faraón, la verdad con la mentira, la luz con la oscuridad, lo correcto con lo incorrecto, la otra vida con esta, el Paraíso con el infierno y la felicidad con la tristeza y la desgracia?

Así fue que Âsiah insistió en la fe, en el arrepentimiento y en el retorno hacia Dios; por su lado el Faraón insistía en llevarla consigo a la falsedad de su compañía.

Cuando el Faraón vio que todos los medios que utilizó no tuvieron ningún efecto en Âsiah para traerla de nuevo a su compañía, se enojó mucho y sintió que había sido traicionado ante la firmeza de ella. Así que dio la orden de torturar a Âsiah por medio de la crucifixión, con clavos en sus manos y pies, y luego después de tan severo tormento la sentenció a muerte. Este malvado dio la orden que se le aplastara (a Âsiah) con una gran roca; no obstante Âsiah fue paciente y se refugió en Dios. Le pidió a Dios que aceptara su arrepentimiento, en medio de tan cruel tormento y le permitiera regresar a Él.

Vemos así que el Sagrado Corán da el ejemplo de Âsiah, la esposa del faraón, como un ejemplo de virtud y nobleza para todas las mujeres y los hombres. Es por su verdadero arrepentimiento, su fe, su Ÿihâd, su paciencia, su certidumbre, su firmeza y su determinación que ninguna excusa queda para ninguna persona en ningún tiempo ni nación. Nadie puede decir que dependiendo de ciertas circunstancias puede o no puede arrepentirse y tornar a Dios. Al respecto Dios ha dicho:

“Y Dios pone como ejemplo para los creyentes a la mujer de Faraón. Cuando dijo: “¡Señor! ¡Constrúyeme, junto a Ti, una casa en el Jardín y sálvame de Faraón y de sus obras! ¡Sálvame del pueblo impío!” [Corán: 66:11]

Âsiah posee un alto grado de grandeza, honor y dignidad debido a su arrepentimiento, fe, paciencia y rectitud. Tanto así que el Profeta (BP) dijo respecto a ella: “el paraíso ha permanecido por cuatro mujeres: Mariam bint1 ‘Imrân, Âsiah bint Muzâhim la esposa de Faraón, Jadiÿah bint Juwaild, la esposa del Profeta en esta vida y en la otra, y Fátima bint Muhammad”.2

El arrepentimiento de Sha’wana

Mulla Ahmad An-Narâqi en su libro de moral Mi‘râÿ As-Sa‘âdah, en el tema concerniente al verdadero arrepentimiento menciona una maravillosa historia:

Sha‘wâna era una jovencita. Era bailarina y tenía una hermosa voz. No le preocupaban las cosas permitidas o no permitidas. Cuando había una reunión donde había vicio y alcohol para la gente joven de Basra, esta joven era invitada para deleitarlos. Bailaba y cantaba entre esa gente corrompida por el placer y el disfrute. Junto con Sha‘wâna había un grupo de mujeres y otras chicas.

Un día mientras Sha‘wâna iba con sus amigas a una de sus reuniones, oyó un lamento que venía de una casa. Ella se quedó pasmada. Preguntó: ¿cuál es el problema? ¿Por qué ese grito? Envió a una de sus amigas a que averiguara. Su amiga fue pero no regresó. Así que envió a otra de sus amigas pero tampoco volvió con noticias. Después le pidió a otra de sus compañeras que fuera a ver pero que no la dejara esperando tanto rato. Así que esta fue y al regresar le dijo: “ay mi señora, ese grito era de la gente pecadora y licenciosa”.

Sha‘wâna dijo: “es mejor que yo misma vaya y me cerciore”. Así que se aproximó al lugar y vio a un predicador que le estaba recitando a la gente un versículo del Corán que dice:

“Cuando les vea, lejos aún, oirán su furor y bramido. Cuando, atados unos a otros, sean precipitados en un lugar estrecho de él, invocarán entonces la destrucción”. [Corán: 25: 12-13]

Al escuchar este versículo y al entenderlo con su alma y corazón, Sha‘wâna lloró y gritó: “¡ay predicador! Yo soy una de las pecadoras. Estoy contaminada con el pecado y ahora estoy arrepentida y avergonzada. ¿Será que mi arrepentimiento es aceptado por el Creador?”

El predicador dijo: “sí, tus pecados te serán perdonados incluso si son tan graves como los de Sha‘wâna”. Ella respondió: “¡Qué vergüenza, yo soy Sha‘wâna. Mis pecados han sido tantos que me he convertido en un ejemplo entre los pecadores! Desde ahora no iré más a esas reuniones y me abstendré de pecar”. El predicador dijo: “Dios es el Misericordiosísimo, incluso lo es contigo”.

Así fue que Sha‘wâna se arrepintió de corazón y se convirtió en una de los verdaderos adoradores hasta que su cuerpo, que había crecido en el pecado se purificó. Su corazón le dolía mucho y su pena le lastimaba bastante. Un día se miró al espejo y dijo: “¡Ah, esta es mi vida en este mundo, y ¿qué de mi otra vida?” Así que escuchó una voz en su interior que le dijo: “sigue con tu adoración y sabrás cómo será tu otra vida”.

El arrepentimiento en el campo de batalla

Nasr Ibn Muzâhim menciona en su libro Waq‘ah (batalla de) As-Siffin que Hâshim al Mirqâl fue con un grupo de recitadores de Corán a apoyar a Amir al-Mu’minin ‘Alí (P) en la batalla de Siffin cuando vio a un hombre joven de entre el grupo de Mu‘âwiya recitando algunos poemas y retando a alguien para que peleara con él. Insultaba este al Imam ‘Alí (P), lo maldecía y lo desprestigiaba mucho. Hâshim al Mirqâl le dijo a este hombre: “después de esta intervención tuya hay enemistad, y después de esta batalla habrá castigo. Témele a Dios porque retornarás a Él y te preguntará acerca de esta situación y acerca de lo que has tratado de hacer”. El hombre dijo: “lucharé en contra de ustedes porque tu Imam no hace las oraciones; así he escuchado”.

Hâshim cuenta que le mostró a dicho joven la verdad y le probó la desobediencia de Mu‘âwiya. Al saber la verdad, el joven se arrepintió, se disculpó, retornó a Dios y se unió al ejército del Imam ‘Alí (P).

El arrepentimiento de un joven judío

El Imam al Bâqir (P) narró: “había un joven judío que solía acercarse al Profeta de Dios (BP) hasta que el Profeta se familiarizó con el muchacho. El Profeta (BP) le encargaba que le trajera algo de alguna parte o incluso enviaba libros con él a su gente. El Profeta se extrañó pues no volvió a ver al muchacho durante algunos días, así que preguntó por él. Se le dijo que el judío estaba en los últimos días de su vida. Así que el Profeta (BP) fue con algunos de sus compañeros a visitarlo. El Profeta tenía un carisma tan hermoso que a cualquiera a quien se dirigiera, inmediatamente obtenía una respuesta. Así que el Profeta de Dios (BP) llamó al muchacho y este le respondió: “ay Abul Qasim1, aquí estoy”. El Profeta le dijo: 'di: Atestiguo que no hay más dios que Dios y que Muhammad es Su Profeta' El joven miró a su padre pero no le dijo nada. El Profeta (BP) le pidió de nuevo al muchacho que repitiera esas palabras pero este miró otra vez a su padre pero este tampoco le dijo nada. Así que el Profeta le pidió por tercera vez que dijera su shahâda (testimonio de fe), el muchacho miró de nuevo a su padre y este por fin le dijo: “si quieres toma tu shahâda, si no quieres no lo hagas”. El muchacho al final se decidió y dijo: “Atestiguo que no hay más dios sino Dios y que tú eres Su profeta”. Tan pronto el joven dijo esas palabras, murió. El Profeta (BP) le pidió al padre del muchacho fallecido que lo dejara a solas con él. Luego les dijo a sus compañeros: “Báñenlo (háganle el Gusl), envuélvanlo y tráiganmelo para hacer oración por él”. Luego el Profeta (BP) dijo: “Alabado sea Dios que por medio mío salvó a alguien del infierno”.

Un nómada que se arrepintió de la incredulidad y el politeísmo

El Imam Sâdiq (P) narró que el Profeta de Dios les dijo cierto día a sus compañeros en el campo de batalla: “vendrá un hombre desde una de esas montañas. Ha desistido de seguir a Satanás (al demonio) desde hace tres días. No pasó mucho tiempo cuando apareció un Beduino. Su piel estaba pegada a sus huesos, sus ojos estaban hundidos y sus labios se habían enverdecido de tanto comer legumbres. Preguntó por el Profeta (BP) y pidió hablar con él. Le dijo: “¡Ay Profeta, ofréceme el Islam!” El Profeta (BP) le dijo: “Di: No hay más dios que Dios y Muhammad es Su profeta”. El hombre dijo: “Atestiguo”. El Profeta le dijo: “debes rezar cinco veces al día y ayunar durante el mes de Ramadán”. El hombre dijo: “lo haré”. El Profeta añadió: “debes hacer la peregrinación a la Kaaba pagar el Zakât y hacer el Gusl para purificarte del estado de Ÿinâbah”1. El hombre dijo: “lo haré”. Después de esto, el hombre y su camello se atrasaron en la caravana. El Profeta paró y preguntó por el beduino. Algunos se fueron a buscarle. Encontraron que la pata de su camello se había quedado atrancada en un nido de ratas y este por lo tanto había caído al piso. El cuello del camello y de su dueño se había roto y por lo tanto cayeron muertos. El Profeta (BP) les ordenó a sus compañeros que erigieran una tienda de campaña para hacerle el ritual correspondiente al hombre. La gente oía que el Profeta (BP) se movía de un lado para el otro dentro de la tienda. Cuando el Profeta (BP) salió de esta su frente estaba sudorosa. Dijo: “Este beduino al morir tenía hambre. Había creído el Dios y su fe no estaba mezclada con injusticia. Así que las huríes[1] se apresuraron hacia él para darle frutos del paraíso. Una de ellas me dijo: “Mensajero de Dios, hazme una de sus esposas”, y otra también me dijo: “Mensajero de Dios, hazme también una de sus esposas”.[2]

El arrepentimiento de Shaqiq Al-Balji

Shaqiq era el hijo de un hombre rico. Cierta vez, cuando todavía era un muchacho se fue de viaje de negocios a la tierra de los turquíes.[3] Entró a un templo idólatra. Vio a un hombre que se había rasurado completamente la cabeza y su barba y llevaba puesta una ropa de color púrpura. Shaqiq le dijo a ese hombre: “tienes un Creador vivo y que todo lo sabe. Adórale a Él y no a esos ídolos que ni te benefician ni te hacen nada”.

El hombre de la apariencia extraña le dijo a Shaqiq: “Si es como tú dices, entonces Él (el Creador) te brinda los medios de subsistencia en tu país, pero entonces ¿por qué viniste tras tan largo viaje hasta aquí para hacer negocios? Shaqiq pensó mucho en esas palabras y se fue por la vía del ascetismo, diciendo: “Le he preguntado a setecientos eruditos acerca de cinco cosas y todos me han contestado lo mismo: ¿quién es racional?, una persona racional es quine no ama la vida mundanal; ¿quién es bueno?, es bueno aquel que no se decepciona de la vida; ¿quién es rico?, es rico aquel que está satisfecho con lo que Dios le ha proveído; ¿quién es pobre?; es pobre aquel que desea tener cada día más y más; ¿quién es tacaño?; tacaño es quien no da de sus propiedades como mandato de Dios.

Los ángeles y los pecados del arrepentido

Se dice que los ángeles suben al cielo con los pecados de una persona y cuando los llevan para ser registrados en el Libro encuentran buenas acciones registradas, se postran y dicen: “Mi Señor, Tú sabes que lo que hemos escrito en su contra es lo que acaba de hacer”. Luego Dios dice: “dijeron la verdad, pero mi siervo se arrepintió de su pecado y rogó con sus lágrimas para que le perdonara, así que le perdoné generosamente, pues ciertamente Yo soy el más Generoso”.

El pecador y el tiempo límite del arrepentimiento

Se dice que cuando Dios maldijo a Satanás, este le pidió a Dios que le diera una tregua y Dios se la dio hasta el Día de la Resurrección. Dios le preguntó: ¿qué harás?, este le respondió: “juro por Tu Grandeza que no saldré del pecho de tus siervos hasta que mueran”. El Creador dijo: “por Mi Gloria y Mi Grandeza que no prevendré a mi siervo del arrepentimiento hasta que muera”.

El pecador y la esperanza en el arrepentimiento

Se narra que Îazid Ibn Marthad siempre lloraba y sus lágrimas nunca cesaban. Cuando se le preguntó al respecto, dijo: “Dios ha dicho que me castigará por mis pecados. Si me encerrara en un baño, eso haría que mis lágrimas no cesaran…pero imagínense qué pasaría si me encerrara en una prisión cuyo fuego no cesará durante tres mil años. Ese fuego arderá durante mil años hasta que se torne rojo, por mil años hasta que se torne blanco y otros mil años hasta que se torne completamente oscuro, más oscuro que la noche”.1

El confiado y el arrepentido

Se narra que Abu Umar al Zuÿâÿi, quien era un hombre piadoso, dijo: “mi madre falleció y yo heredé una casa. La vendí por cincuenta dinares y me fui a hacer la peregrinación a la Meca. Cuando llegué a Babilonia, uno de los miembros de la caravana me vio y preguntó: “¿cuánto tienes?”, me dije a mí mismo, “la confianza es buena”, así que le respondí, “cincuenta dinares”, y este me dijo, “dámelos”, así que le di una bolsa. La abrió y vio en ella los cincuenta dinares. Luego me dijo, “tómalos, estoy impresionado con tu confianza”, se bajó de su caballo y me dijo: “móntate”, y yo le dije: “no quiero”. Me insistió tanto que me monté en el caballo. Finalmente dijo, “te seguiré”. Al año siguiente también se unió a mí y permaneció conmigo hasta que murió”.1

El vecino de Abu Basir

Uno tiene que prestarles atención a sus vecinos en todo y ser un buen hermano con ellos. Uno debe estar al pendiente de sus problemas, acompañarlos en sus penas, ayudarles en diferentes situaciones de sus vidas y acompañarlos en las calamidades. Pero el vecino de Abu Basir no era de este tipo de vecinos. Abu Basir contó: “yo tenía un vecino que era seguidor de los mandatarios y por lo tanto tenía mucho dinero. Traía algunos cantantes a su casa y hacía reuniones y bebía vino. Eso siempre me molestaba. Siempre iba a quejarme ante él pero nunca me prestaba atención a lo que yo le decía. Cierto día le insistí y me dijo: “hombre, yo estoy afligido y tú estás a salvo. ¿Podrías presentarme a tu amigo Abu ‘Abdullah as-Sâdiq (Imam Sâdiq) (P)? Espero que Dios me salve por medio tuyo”. Me sentí afligido por lo que me dijo. Cuando fui donde el Imam (P) le mencioné el estado de ese hombre. El Imam (P) me dijo: “cuando regreses a Kufa el hombre se acercará a ti y tú le dirás: “Yafar As-Sâdiq te manda decir: deja de hacer todo lo malo que haces y te aseguro el Paraíso en el Nombre de Dios”. Cuando regresé a Kufa y le di el mensaje a mi vecino, este lloró y dijo: “Por Dios, ¿Ÿa‘far As-Sâdiq dijo eso? Le juré que eso era lo que había dicho el Imam (P). Así que dijo: “es suficiente para mí”, y se fue. Después de algunos días me mandó a llamar. Lo encontré desnudo detrás de la puerta de su casa. Me dijo: “Abu Basir, nada queda en mi casa. Me he deshecho de todo y mírame como quedé”. Fui donde mis amigos y les pedí ropa para vestirlo. Después de unos días me mandó a decir que estaba enfermo. Lo visité y lo acompañé hasta que llegó la hora de su muerte. Yo estaba sentado cerca suyo mientras él moría. Se desmayó por un momento y luego volvió en sí diciéndome: “Abu Basir, tu amigo (Imam Sâdiq (P)) ha cumplido su promesa”. Al decir esto murió. Cuando fui a hacer mi peregrinación, visité al Imam (P). Pedí permiso para entrar en su casa. No esperó que yo entrara completamente, mientras tenía un pie mío todavía en la entrada y el otro en el pasillo de su casa, me dijo (el Imam): “Abu Basir, le hemos cumplido la promesa a tu amigo”.1

El arrepentimiento de un ladrón

Una noche tuve el honor de ofrecer mi oración en la ciudad santa de Qom detrás del honorable sabio y profesor de ética ya fallecido Hâÿÿ Rizâ Bahâuddini. Después de la oración le dije a esta honorable persona, “necesito su consejo e invaluables palabras”. Me dijo, “deposita toda tu esperanza en Dios Todopoderoso, el Siempre Dador. Él no le niega a nadie Su cuidado y Misericordia. Él mismo prepara el camino y los medios para la guía de Su gente”. Seguidamente mencionó una hermosa historia narrada por un caravanero de Aromía, al norte de Irán, quien traía con él una caravana de peregrinos y viajeros a la santa ciudad de Mashhad cada año. El caravanero había dicho, el viaje en automóvil ha comenzado recientemente. Un viajero en el tiempo de antes llevaba su equipaje consigo porque para entonces los carros eran camiones. Los viajeros acumulaban su equipaje al lado suyo.

En uno de los viajes para visitar la mezquita del Imam Rizâ (P) había treinta viajeros conmigo en el camión. Nuestro viaje estaba planeado para realizarse a principios de la siguiente semana. Yo vi al Imam Rizâ (P)en mi sueño. Me dijo con especial cariño y amor, “trae contigo en este viaje a Ibrahim, el ladrón que roba los bolsillos de los viajeros”. Me desperté atónito. Medité sobre la razón por la cual el Imam (P) me había dicho que trajera a ese hombre licencioso quien era famoso por su maldad y cuya fama entre la gente era malísima. Pensé que este sueño era sólo uno de esos que no son ciertos, que lo confunden a uno. La segunda noche vi el mismo sueño, sin embargo no le presté atención. En la tercera noche vi que el Imam (P) estaba enojado. Me dijo con voz enojada, “¿por qué no has hecho lo que te he pedido?”.

Al viernes siguiente me dirigí al sitio donde la gente licenciosa se reunía. Vi a este Ibrahim con ellos. Lo invité a que visitara la Mezquita del Imam Rizâ (P). Se asombró mucho y me dijo, “la Mezquita del Imam Rizâ no debe ser visitada por gente corrompida por el pecado como yo. Hay muchos piadosos. Por favor exceptúame de ese viaje”. Le insistí pero no aceptó. Luego me dijo muy enojado y cortantemente, “no tengo el costo del viaje. En efecto, tengo treinta reales los cuales obtuve ilegalmente. Los he robado de una pobre anciana”. Le dije, “no quiero que me pagues nada. Soy responsable de tu ida y vuelta. Eres mi invitado especial”. Al fin aceptó venir conmigo a Mashhad. Se decidió que la caravana saldría el domingo.

Arreglamos todo y se inició el viaje. Todos los viajeros estaban aterrados por la presencia de Ibrahim, el ladrón, entre ellos, pero nadie se atrevía a preguntar nada.

El carro se movía con todos estos viajeros y sus equipajes por el camino a través de montañas y valles. Llegamos cerca de Zaidar. Era un área peligrosa pues era el lugar de los piratas terrestres turquíes. De pronto vimos que la vía fue cerrada por uno de estos hombres. El carro se detuvo y el hombre se subió. Les gritó a los viajeros, “echen todo su dinero en esta bolsa y no se resistan porque los mataré”.

El hombre tomó todo el dinero que tenían los viajeros y el conductor y se fue. El carro prosiguió y después de varias horas llegó a Zaidar. Se detuvo frente a un café. Los viajeros se bajaron y se sentaron entristecidos por lo que les había sucedido. El más triste era el conductor que dijo, “no me queda nada de dinero. No tengo ni para la gasolina ni los gastos del carro. Así que es muy difícil que lleguemos a nuestro destino”. Se echó a llorar. Ibrahim, el ladrón, sacó un rollo de billetes de su bolsillo y le dijo al conductor, “¿cuánto te robó ese hombre?”. El conductor mencionó cierta cantidad e Ibrahim se la dio. Luego Se dirigió hacia cada uno de los viajeros y les dio la cantidad de dinero que les había robado aquel hombre. Nada le quedó en su bolsillo excepto treinta reales. Ibrahim dijo, “estos treinta reales era el dinero que yo traía conmigo”. Todos quedaron atónitos y le preguntaron a Ibrahim de dónde había sacado ese dinero. Ibrahim respondió: “yo estaba parado cerca de la puerta del carro. Cuando el pirata tomó el dinero de la bolsa y lo puso en su bolsillo, se sintió seguro de que había cumplido con su acometido. En el momento en que se bajaba del carro, le robé el dinero de su bolsillo. Se bajó sin sentir nada. El carro se fue rápidamente para alejarse de ese lugar. Así que este es el dinero que el hombre les había robado”.

El caravanero continuó su narración diciendo: “lloré mucho. Luego Ibrahim me dijo que trajera el dinero de vuelta, ¿por qué lloras? Le conté lo que había visto en mis sueños y le dije, ahora entiendo por qué el Imam (P) me insistió en que te trajera en este viaje. Quería salvarnos del peligro por medio tuyo. Al oír esto, el rostro de Ibrahim cambió completamente y rompió en llanto. Continuó así hasta que arribamos a Mashhad y el domo de oro de la Santa Mezquita se mostró frente a nosotros. Allí dijo, “ata mis manos y pies y arrástrame hasta la Mezquita”. Cuando llegamos, hicimos lo que Ibrahim nos pidió. El se encontraba en un maravilloso estado de humildad y de arrepentimiento en su camino hacia la Sagrada Mezquita. Se arrepintió de manera maravillosa y real. Tiró el dinero que le había robado a aquella anciana. Le rogó al Imam Rizâ (P) que intercediera por él ante Dios para que le perdonara sus pecados. Los viajeros le bendijeron. Nuestro viaje terminó lleno de felicidad y regresamos a Aromía, excepto por aquel arrepentido que se había quedado a vivir en las afueras de la Mezquita”.

El arrepentimiento y la búsqueda

Se narra que cierta vez el Imam Sâdiq (P) estaba sentado en el templo de Abraham (P) en la Kaaba cuando un anciano, quien había malgastado su vida en desobediencia y pecado, se le acercó. Miró al Imam (P) y le dijo: “tú eres el mejor intercesor ante Dios para los pecadores”. Tomó la cortina de la Kaaba y dijo:

“Por la virtud del abuelo de este hombre [el Profeta Muhammad (PB)],

Por la virtud de al- Abtahiy al-Hashimity,

Por la virtud de lo que se le ha revelado,

Por la virtud de su guardián, el gran héroe [Imam ‘Alí (P)],

Por la virtud de los dos hijos purificados de ‘Alí [Imam Hasan e Imam Husain (PB)],

Y su madre, la hija de los puros benevolentes,

Por la virtud de todos los Imames que han seguido el camino de su abuelo,

Por la virtud del Mahdi,

¡Ay Dios mío, perdona a este pecador esclavo tuyo!

Luego se escuchó una voz que decía, “hombre, tus pecados fueron grandes pero te los hemos perdonado por toda la virtud de tus intercesores. Si nos pidieras que perdonáramos a todos los pecadores del mundo lo haríamos, excepto por el que mató a la camella del Profeta Sâlih, los asesinos de los profetas y los asesinos de los infalibles Imames”.1

El ebrio y el arrepentimiento

Faid al Kâshâni, quien es un dechado de virtudes, sabiduría, visión y entendimiento, dice en su valioso libro al Mahaÿatul-Baidâ narra: “cierta vez un alcohólico se reunió con algunos de sus amigos, le dio cuatro dirhames a su sirviente y lo mandó a comprar algunas frutas para su fiesta. El sirviente pasó por la casa de Mansur ibn ‘Ammâr mientras le pedía a la gente que le ayudara a un hombre pobre. Dijo: “quien le de cuatro dirhames a este hombre le ofreceré cuatro oraciones”. El sirviente le dio los cuatro dirhames al hombre. Mansur le dijo: “¿qué quieres que pida por ti?”, el sirviente dijo: “quiero liberarme de mi amo”. Mansur pidió por eso, y luego le preguntó, “¿qué otra cosa quieres?”, el hombre le dijo, “que Dios me compense los cuatro dirhames”, así que Mansur oró por eso. Le inquirió de nuevo al esclavo, “¿qué otra cosa?”, este le respondió, “Que Dios acepte el arrepentimiento de mi amo”, en efecto Mansur oró para que eso se cumpliera. Luego preguntó al sirviente acerca de su otra petición, este le dijo, “que Dios me perdone a mí, a mi amo, a ti y a toda la gente”. Mansur elevó su oración y el muchacho se fue. Al llegar a la casa de su amo, este le preguntó por qué se había tardado tanto. El esclavo le explicó lo que había acontecido. El amo le preguntó cuales eran las peticiones que le había hecho a Mansur. El esclavo le dijo: “pedí por mi libertad”, su amo le dijo: “eres libre desde ahora. ¿Cuál era la otra cosa?”, “que Dios compensara los cuatro dirhames que le di al hombre pobre”, dijo el esclavo. “te doy cuatro mil”, dijo el amo. “¿Cuál es la otra cosa?”, “que Dios acepte tu arrepentimiento”, dijo el esclavo. Ante lo cual el amo dijo, “desde ahora me arrepiento y me torno hacia Dios. ¿Cuál es la cuarta cosa?”. El sirviente respondió, “que Dios me perdone a mí, a ti, a Mansur y a toda la gente”. El amo le dijo, “esa cuarta cosa no me corresponde a mi”. Cuando este hubo ido a dormir, escuchó en su sueño que alguien le dijo, “has hecho lo tuyo. ¿Piensas que no he hecho lo mío? Te he perdonado a ti, a tu sirviente y a toda la gente del momento”.1

El costoso llanto del arrepentido

Se narra que en el tiempo de uno de los hombres cercanos a Dios había un hombre joven que había gastado su vida en banalidades, lujos y diversión restándole atención a la otra vida. Por consiguiente estaba alejado de la gente piadosa y benevolente y no tenía lugar entre la gente notable y caritativa. Cuando llegó el momento de su muerte, repasó la lista de sus acciones en el pasado y no encontró ni una rama de la cual asirse ni tampoco encontró en el jardín de su moral ni una flor que tuviera la fragancia de la buena vida. Se lamentó con todo su corazón hasta que sus lágrimas le rodaron por las mejillas. Le pidió a su Señor arrepentido que le perdonara por lo que había hecho, “¡ay mi Señor, Tú eres el Poseedor de este mundo y del otro, ten piedad de este que no tiene ni este mundo ni el otro!” después de su muerte, la gente se alegró; lo llevaron a un hueco y lo taparon con tierra. En esa misma noche el santo oyó en su sueño una voz que le decía, “ve a ese lugar y baña el cuerpo, luego sepúltalo junto a la gente piadosa”. El piadoso dijo: “ese hombre era famoso por su maldad. ¿Qué acción le ha hecho merecedor de estar cerca de Ti para que merezca Tu perdón y misericordia?”. Escuchó la respuesta, “lo vimos desprotegido, se sintió apenado y lloró así que tuvimos misericordia de él. ¿Acaso hay alguien que nos haya pedido que le rescatemos y no le hayamos rescatado?; ¿hay algún necesitado que nos haya pedido que le suplamos su necesidad y no lo hayamos hecho?”1

La demostración del arrepentimiento y la solución de problemas        

Ÿâbir al-Ju‘fi, uno de los narradores confiables de la Escuela Ahlul Bayt (P), narró que el Profeta de Dios (BP) dijo: “cierta vez tres hombres decidieron deambular por la tierra. Mientras estaban adorando a Dios en una cueva en la cima de una montaña, una gran roca cayó tapando la entrada de dicha cueva. Uno de ellos le dijo a otro: hombre, nada va a salvarte de esta calamidad a no ser que confieses honestamente tus fallas ante Dios. ¡Vamos! Por Dios di lo que has hecho y menciona tus pecados. Uno de ellos dijo: mi Dios, Tú sabes que una vez admiré mucho a una mujer y pagué mucho dinero para obtenerla. Cuando la obtuve y me acosté con ella, recordé el infierno y la dejé por temor a Ti. ¡Ay Dios mío, sálvanos de esta roca! La roca empezó a romperse. Seguidamente el otro dijo: Dios mío, Tu sabes que un día contraté a algunos hombres para arar mi terreno por medio dirham para cada uno. Habiendo terminado su trabajo, les di su pago. Uno de ellos dijo, he hecho el trabajo de dos personas. Por Dios que no tomaré menos de un dirham. Dejó su pago. Aré mi tierra por medio dirham. La tierra dio muchos frutos. El hombre regresó y dijo que quería su medio dirham. Le pagué diez mil. ¡Ay Dios, Tu sabes que lo he hecho es solo por temor a Ti, por lo tanto sálvanos de esta roca! La roca se movió un poco. Se miraron el uno al otro. El tercero dijo, ay mi Señor, Tu sabes que un día yo traje un vaso de leche a mi madre y a mi padre pero ellos dormían. No puse el vaso a un lado pues temía que algún insecto le fuera a caer adentro, y tampoco quería despertarles para no perturbarles su sueño. Así que me quedé parado con el vaso de leche en la mano hasta que mis padres se despertaron y se la bebieron. Mi Dios, Tu sabes que eso lo hice por temor a Ti, por favor sálvanos de esta roca. A seguir la roca se movió hasta que los tres hombres pudieron encontrar la salida”.

El Profeta (PB) finalmente dijo: “quien es sincero con Dios, Él le salvará”.1

Extraído del libro El arrepentimiento, la cuna de la Misericordia; Editorial Elhame Shargh

Todos derechos reservados. Se permite copiar citando la referencia.

www.islamoriente.com Fundación Cultural Oriente


1 bint significa hija de. Esta es María, la madre del profeta Jesús (P)

2 Al-Jisâl, p. 195.

1 Abul Qasim es el apellido del Profeta del Dios(PB)

1 El estado de Ÿinâbah es el estado mayor de impureza (en el Islam) que se da después de la relación sexual.

[1] Las huríes son las beldades vírgenes del paraíso, las cuales han sido prometidas a los musulmanes como sus esposas.

[2] Bihârul Anwâr, Vol. 68, p. 282, al Jarâiÿ, p. 184.

[3] Los turquíes pertenecen al grupo de los centroasiáticos del cual deriva el imperio Otomano [N. del T.]

1 Ruh al-Bayân, Vol. 2, p. 225.

1 Ibíd., p. 235.

1 Bihârul Anwâr, Vol. 47, p. 145-146.

1 Bihâr ul-Anwâr, Vol. 94, p. 20.

1 Mahaÿatul Baydâ’, Vol. 7, p. 267.

1 Manhaÿ as-Sâdiqin, Vol. 8, p. 110.

1 Nur as-Zaqalain, Vol. 3, p. 249.

Palabras claves
Historias,arrepentidos,Âsiah,trono,Faraón,reina,gobernante,mujer,mensajero,Moisés,religión,Ramadan
Article_rate
Average: 3 (2 votes)
Bajar el archivo PDF
Historias de los arrepentidos I.pdf (236.43 KB)
Autor
Sheij H. Ansariyan
Tema
Religión-Ética
Oración-Súplica
Historia-Biografía
Publicado
Fri, 13 Nov 2020 - 06:42
By admin , 4 March 2018

Los Imames de Ahlul Bait (P) - Ali Ibn Husein, Imam Zayyad (el que se postra)

Los Imames de Ahlul Bait (P)
Ali Ibn Husein,  Imam Zayyad (el que se postra)
(llamado Zain Al-'Abidín)
*(Explicación e interpretación del verso coránico)
     Por Aziza Gómiz
 
Los Imames de Ahlul Bait (P) no adquirieron renombre por ser Muytahidin (capacitados para extraer dictámenes), ni por ser Mustanbitin (quienes deducen las normas y conceptos a través de las fuentes), sino por ser narradores de la Sunnah. Es por eso que todo lo que ellos decían se considera Sunnah, siendo que se lo transmitían de padres a hijos, hasta llegar a su abuelo el Mensajero de Allah (BP).
De Qutaibah quien dijo: "Un hombre le preguntó al Imam Ya'far As-Sadiq (P) respecto a una cuestión y éste le respondió. Luego el hombre dijo: ¿...y cuál sería tu opinión si fuera de tal y tal forma?. El Imam respondió: "Cualquier cosa que te responda sería la palabra del Mensajero de Allah (BP). No damos opinión personal respecto a nada".
Así, los Imames de Ahlul Bait (P) se constituyeron en una fuente para los Hadices y narraciones y para la explicación de las normas de la Shari'ah y la desvelación de sus enigmas y ambigüedades.
Sus benditas vidas son un nexo y un vínculo homogéneo e ininterrumpido que llega al Mensajero de Allah (BP), sin que irrumpa ningún elemento extraño o desconocido. La conformación de una escuela ideológica y una vida activa en la que el Islam se materializa, se aplican sus normas, y se protegen sus principios, todo eso, nos enfatiza la confianza en la pureza de estas fuentes, y la autenticidad y pureza de lo citado por la gente de la Casa del Profeta (BP).
 
Se narró de Sa'id Ibn Al-Musib que dijo del Imam Alí Ibn Al-Husein (P):
"Este es el señor de los devotos; Alí Ibn Husein Ibn Alí Ibn Abi Talib"
Ibn Huyr, en su libro As-Sawa'q Al-Muhriqah, describe al cuarto Imam, de la siguiente manera:
"Zain Al-Abidín es quien sucedió a su padre en conocimiento, desapego y devoción".
Tanto Abu Hasim como Sufian Ibn Aiinah atestiguan:
"No he visto a ningún Hashimí (de la tribu del Profeta) más virtuoso y más sabio que Alí Ibn Al-Husein".
 
Sólo una personalidad envidiable y sin igual como ésta, es digna de ser descrita por los sabios con tales atributos y de que los musulmanes lo consideraran como fuente fidedigna en la enseñanza de los Hadices, la Sunnah del Profeta, la Jurisprudencia, el Tafsir*, los pensamientos doctrinales y el resto de las sagradas ciencias religiosas islámicas.
El Imam Husein, nieto del Profeta, le confió a su hijo Alí Zain Al-Abadín, el imamato y la dirección religiosa de la Ummah. Dijo Imam Ya'far As-Sadeq (P): "Por cierto que cuando Al-Husein marchó hacia Iraq, le confió a Umm Salamah sus libros y testamento, y cuando volvió Alí ibn Al-Husein, ésta se los entregó".
Su nombre completo fue Abu Muhammad Alí Ibn Al-Husein Zain al-Abidín, que además era conocido por Abu al-Hasan e  Imam Sayyad.
Su honorable  madre fue Shahr-Banu hija del rey de Irán; Yazdigard ibn Shahriyar ibn Choesroe. El Príncipe de los Creyentes Alí ibn Abi Talib (P) había nombrado gobernador a Hurayth ibn Jabir al-Hanafí sobre parte de las provincias del este.  Dos hijas del rey habían sido hechas prisioneras y fueron enviadas  al Imam. Imam Alí le dio a Shahr-Banu a Husein como esposa (de la cual nació Zain Al-Abidín), y dio la otra joven a su fiel discípulo Muhammad ibn Abu Bakr de la que nació al-Qasim ibn Muhammad ibn Abu Bakr, siendo estos dos niños pues primos maternales.
Alí ibn Al-Husein, nació en Medina en el año 38 de la Hégira (658 d.C.). El vivió con su abuelo (Imam Alí) 2 años, con su tío Al-Hasan 12 años, y con su padre Al-Husein 23 años. Después de la muerte de su padre vivió 34 años.
El santo Imam, que fue uno de los pocos sobrevivientes de la tragedia de Karbala por encontrarse en esos momentos muy enfermo, tuvo una importante participación, junto con su tía Zainab Kubra (P) como testigo de la realidad de Karbala en el  despertar a la gente al Islam después de dichos sucesos.
A pesar del gran choque emocional por haber presenciado impotente al martirio de sus hermanos y compañeros, y el de su amado padre, en seguida se puso en acción para cumplir su misión de transmitir a los musulmanes quiénes eran la familia del Profeta y qué papel tenían dentro del Islam, según les había legado el noble Profeta (BP).
El ejército de Iazid, después de la batalla, saqueó las tiendas del Imam Husein y las quemó. Decapitaron los cuerpos de los mártires, los desnudaron y los arrojaron al suelo sin entierro.
 Tras eso, hicieron marchar a los miembros de la familia, todos ellos mujeres indefensas y niñas, a Kufa, las cabezas de los mártires que pendían de las lanzas. Entre los prisioneros se hallaban tan solo tres varones: Alí ibn Husein, de 23 años, que se hallaba como hemos dicho muy enfermo, su hijo de 4 años; Muhammad ibn Alí, que sería el quinto Imam, y finalmente Hasan Mutzanna, segundo hijo de Imam Hasan (P), quien también era yerno de Imam Husein y quién, habiendo sido herido durante la batalla, estaba  al borde de la muerte.
De paso por la ciudad de Kufa, la gente después de oír las ardiente palabras de Zainab, la hermana de Imam Husein, dando testimonio de lo ocurrido en Karbala, pudieron escuchar la voz del hijo de Imam Husein que se levantó clara y potente:
"¡Gente! Soy  Alí hijo de Husein Ibn Alí Ibn Abi Talib. Soy el hijo de ese hombre que sus derechos y propiedades fueron cruelmente saqueadas y que su familia está ahora bajo el yugo del cautiverio.
Yo soy el hijo de ese mismo guerrero que ha sido salvajemente martirizado y arrojado en las orillas del Eufrates.
¡Gente! ¿Qué respuesta daréis al santo Profeta cuando os encontréis con él el Día de la Resurrección? ¿Cómo vais a defender vuestros crueles actos cuando el santo Profeta os acuse de haber cometido el asesinato de su progenie con vuestras espadas ensangrentadas?"
 
La gente que se había parado a escucharle soltaron un grito de lamento y vergüenza.
Los miembros de la Casa del Profeta (Ahlul Bait) fueron llevados como prisioneros desde Iraq hasta Siria (desde Kufa hasta Damasco) y por cada pueblo, aldea, o persona en el camino que se encontrase, incansablemente, repetían las atrocidades que les tocó presenciar y sufrir, pues la tragedia de Karbala y la sangre de los mártires debían ser la prueba fehaciente de la tiranía de los Bani Omeya y especialmente de  la conducta corrupta de Iazid.
Cuando llegó la caravana a Damasco se detuvo en  el bazar, frente a la puerta de la mezquita, donde por lo general solían mostrar a los prisioneros. Un anciano se les acercó y dijo:
-Adorado sea el Dios que terminó con ustedes y apagó esta conspiración -
-¿Acaso no has escuchado que Dios dice en el sagrado Corán "Yo no os pido salario a cambio, fuera de que améis a mis parientes"? -dijo en voz bien alta el Imam- ¡Los parientes del Profeta somos nosotros!
"¿Acaso no habéis oído esta otra aleya que dice "Da lo que es de derecho al pariente?"
-Sí -contestó el anciano y otros que allí escuchaban.
-¡Nosotros somos los parientes a los que se refiere el Todopoderoso cuando dice a su Enviado "dale lo que es su derecho".
"¿No habéis oído la aleya que dice "Sabed que, si obtenéis algún botín, un quinto corresponde a Allah, al Enviado y a sus parientes?"
-Si, lo hemos oído.
-¡Nosotros somos los parientes! ¿No habéis oído acaso en la sura "La Coalición" donde Dios Altísimo dice: "Allah sólo quiere libraros de la mancha, gente de la casa (Ahlul Bait), y purificaros por completo"?
El anciano levantó sus manos hacia el cielo y dijo: "¡Dios mío, estoy arrepentido! ¿Cómo he podido permanecer ignorante tanto tiempo, sin entender las palabras del generoso Corán?", y los demás allí presentes  no pudieron impedir que sus ojos se llenasen de lágrimas.
Cuando fue llevado ante Iazid se presentó de la siguiente manera::
"...yo soy hijo de la Meca y Mina, hijo de Zam-Zam y Safa. Yo soy hijo de aquel magnánimo que levantó la Piedra Negra con su capa. Yo soy hijo de aquel que mejor se puso la vestidura de peregrino y efectuó la circunvalación y recorrió siete veces el camino entre Safa y Marvah y efectuó su Hayy.
Yo soy hijo de aquel que en una noche fue llevado de la Mezquita Haram a la Mezquita Aghsa (en la ascensión al cielo que hizo el Profeta). Yo soy hijo de aquel que Dios Altísimo le hizo revelaciones.
Yo soy hijo de Husein que fue martirizado en Karbala.
Yo soy hijo de Muhammad Mustafah.
Yo soy hijo de Fátima Zahra.
Yo soy hijo de Jadiya Kubra.
Yo soy hijo de aquel que lo sumergieron en su propia sangre".
               
La Historia misma es la mejor narradora  y da testimonio de la gran influencia de las palabras de este santo Imam durante su cautiverio. El pueblo de Siria que vivía engañado sobre el Islam, se volvió contra su califa y los planes de Iazid de acabar con los miembros de la Casa del Profeta no tuvieron éxito, viéndose obligado por la presión pública a  pedir perdón y a devolver a los prisioneros a Medina.
Rápidamente se expandió el malestar entre los musulmanes y consignas de oposición al régimen Omeya se dejaron oír desde Iraq al Hiyaz (hoy Arabia Saudí).
En el año 64 de la Hégira, Muawiyah II, hijo de Iazid, accedió al trono del califato inmediatamente después de la muerte de su padre. Después de 40 días anunció su renuncia al mismo. Abdellah Ibn Zubair rápidamente se levantó en Meca y la gente de Hiyaz, Yemen, Iraq y otros territorios de Jurazan le juraron fidelidad.
Pero en Damasco Marwan Ibn-Hekam conspiró para acceder al poder tras la resignación de Muawiyah II, pasando a ocupar Siria y Egipto, pero después de un corto período murió dejando a su hijo Abdel Malik como su sucesor. Una vez éste consiguió estabilidad política en su territorio, se dirigió a  Meca  donde capturó a Abdellah Ibn Zubair y lo mandó matar.
Abdel Malik resultó ser un tirano sangriento que, por supuesto, puso como  gobernadores en las provincias islámicas a gente de su calaña.
Se sabe que durante su mandato, ordenó matar a más de 120 mil shi'itas. Y es en este ambiente opresivo donde Imam Sayyad tuvo que vivir, siempre vigilado de cerca por Abdel Malik, que buscaba cualquier motivo para encararse con él.
Imam Sayyad, por ejemplo, se casó con su sirvienta, de lo que fue informado inmediatamente Abdel Malik que aprovechó la ocasión para escribirle una carta burlándose de él por no casarse con una mujer más distinguida. El Imam le contestó: "Tu crees que entre las mujeres del clan de Quraish existen mujeres que de haberme casado con alguna de ellas ganaría en reputación y prestigio, y que además con tal unión tendría hijos mejores. Deberías saber que cada persona convertida al Islam, es tenida como respetable y digna, incluso si es pobre o esclava, y casarse con tales personas es loable y legalmente permitido".
*****
 
En el año 86 H., subió al poder Walid ibn Abdel Malik, quien igualmente intrigó contra el Imam. Las perturbadoras condiciones sociales a lo largo de la vida del santo Imam, en la que los sucesivos  gobernantes tiranos no le permitieron ningún tipo de movimiento libre, el Imam se vio obligado a tener una actividad pasiva frente al enemigo.
Una vez en su viaje al Hayy (peregrinación a la Kaaba) un hombre le deploró:
-¿¡Tú has dejado a un lado el precepto del yihad (guerra santa) y has escogido cumplir con el fácil mandato de la peregrinación!?
-Ten por seguro que si hubiese tenido fieles y devotos amigos hubiese preferido el yihad." -le respondió el Imam
*****
El Imam estaba tan vigilado que solo los más valientes y fervientes creyentes se atrevían a seguir  sus enseñanzas sin miedo a morir.
Sa'id Ibn Jubair, que fue educado por el Imam, fue arrestado por "Hayyay Thaqafi" quien después de un largo interrogatorio le dijo con ánimo de insultarle:
- Tu eres un tipo miserable y un hombre sin suerte.
- Mi madre me conocía mejor -Sa'id replicó con la cabeza erguida- y me llamó Sa'id (que significa hombre afortunado).
- ¿Te gustaría que te perdonase?
- Solo a Dios ruego que me perdone.
Inmediatamente después fue decapitado, mientras recitaba aleyas del Corán. Sa'id Ibn Jubair fue asesinado simplemente por mantener contacto con el Imam Sayyad.
"SAHIFIH   SAYYADIYEH".
Este es el título del libro donde se recogen las oraciones y súplicas del Imam Zain Al-Abidín. En una de sus invocaciones dice:
"¡Oh Dios! Busco refugio en Tí de la avaricia y la furia y de ser arrastrado hacia la envidia, y de la falta de tolerancia y contentamiento.
Busco refugio en Tí del mal carácter y la voluptuosidad y  de ser vencido por los prejuicios y  de ser un esclavo de los caprichos como una persona desobediente que no sigue el camino recto.
¡Oh mi Señor! Te ruego me guardes de la negligencia y de trabajar por tener más ganancias materiales y de escoger lo falso en lugar de la Verdad, de insistir en cometer pecados, que cuento como insignificantes errores.
¡Oh Dios! Desciende Tu Favor sobre mí para que evite el egoísmo en adorarte.
Ayúdame a refrenarme en perseguir la riqueza y en despreciar al necesitado. Asísteme en evitar robar a mis subordinados, y refrenar mi ingratitud hacia aquellos que me han hecho favores y el bien.
¡Oh Señor! Ayúdame a no colaborar con el opresor y a no ser negligente en ayudar al oprimido. A no desear lo que no es nuestro. A no hablar nada sobre la religión en la medida que no sepa bastante sobre ella.
¡Oh Señor! Tomamos refugio en Tí de los que suponen les traicionaremos. No permitas que seamos presuntuosos y  nos dejemos llevar por los caprichos.
Buscamos refugio en Tí de nuestros malos hábitos y pensamientos.
Buscamos refugio en Tí de contar nuestros pecados como simples y ordinarios actos, y de ser dominados por Shaitán y de ser envueltos en calamidades o sufrir persecuciones en manos de los tiranos.
Buscamos refugio en Tí del regocijo  y calumnias de nuestros enemigos y de sentir  la necesidad de un socio o un aliado fuera de Tí, de sufrir condiciones de vida difíciles y de la muerte repentina sin estar preparado.
Buscamos refugio en Tí, de las grandes  ambiciones y  de las grandes aflicciones, y de las peores adversidades y sus terribles consecuencias.
Buscamos refugio en Tí de estar privados de recibir una buena recompensa y de estar bajo Tu Cólera.
¡Oh Señor! Quieras descender Tus bendiciones a Muhammad y su descendencia. Quieras Tú salvaguardar a todos los creyentes, hombres y mujeres, bajo Tu protección, lejos de los malvados. Tú eres el más Misericordioso."
(ver la continuación en archivo pdf)
Bibliografía:
Imam Sayyad (P), Dar Rohe Haqq, Qum
The fourth spiritual Leader - Islamic Research Found., A.Quds Razavi, 1994
La vida de los doce Imames - Seyyed Tabatabaí, Dar Rohe Haqq, Qom, 1993
Kitab al-Irshad. The book of guidance. Shaykh al-Mufid. Ansariyan, Qom
Los Imames de la Buena Guía - Asamblea M. de Ahlul-Bait, Qom, 1994
La Gente de la Casa Profética, su posición y trayectoria. - Mayma'ah Al-'Alami Liahlil-Bait
 
Todos derechos reservados.
Se permite copiar citando la referencia.
www.islamoriente.com
Fundación Cultural Oriente
Palabras claves
Ahlul Bait,Ali Ibn Husein,Imam Zayyad,el que se postra,Zain Al-'Abidín,shiismo,Ashura,Karbala,Imam Husain,el martirio,shajid,martirologio,shiismo, súplica,lágrimas
Article_rate
Average: 3 (2 votes)
Bajar el archivo PDF
Los Imames de Ahlul Bait (P) - Ali Ibn Husein, Imam Zayyad (el que se postra).pdf (101.06 KB)
Autor
Aziza Gómiz
Tema
Oración-Súplica
Doctrina Islámica-Shiismo
Historia-Biografía
Publicado
Thu, 22 Dec 2011 - 06:42
By admin , 4 March 2018

Jutbah Gadir - Sermón del Enviado de Dios (PB) en el día de Gadir Jum

Jutbah Gadir

Sermón del Enviado de Dios (la paz y bendición sean con él y su familia) en el día de Gadir Jum

Traducción: www.khetabeghadir.com

Supervisado por: Fundación Cultural Oriente

Redacción de la revista Kauzar

Índice

Alabanzas a Dios. 2

Decreto divino acerca de la sucesión del Profeta y del Imamato   3

La declaración oficial de la misión de los doce Imames Chiitas (P)  5

Virtudes del Príncipe de los creyentes (P) 5

Cuando el Profeta (BPD) toma la mano de Amir al Mu’minin (P) y la levanta  7

Concienciar a la gente sobre el liderazgo del Imam.. 7

Advertencia a los enemigos del Príncipe de los creyentes (P) 8

Alusión a los impedimentos de los hipócritas. 8

Los seguidores de La Familia del Mensajero de Dios (la paz sea con ellos) y sus enemigos  10

El prometido en el día de Gaidir, Imam Mahdi, (que Dios acerque su llegada)  12

Juramento de fidelidad para con Alí (P). 13

Lo permitido, lo prohibido y lo obligatorio. 13

El juramento oficial 15

Parte 1

Alabanzas a Dios

  1. Alabado sea Dios, el Altísimo en Su Unicidad, el Único en Su Singularidad. Glorioso en Sus dominios y Magnánimo en los pilares de Su creación. Su conocimiento todo lo abarca, sin ocupar lugar ni desplazarse. Todo se encuentra bajo el dominio de Su poder y Su razón. Su grandeza y Su magnificencia no tienen límites Ha sido alabado eternamente y será alabado para siempre. Él es el origen y el principio y todo regresará a Él.
  2. Él es el Creador de los cielos y el que expande las tierras, gobernante sobre ambos. Libre y exento de las imperfecciones de la creación, el más Glorificado y el más Puro en Su pureza. Creador de los ángeles y el espíritu. El que provee de abundancia a sus criaturas y es Compasivo con ellas. El que avista todo lo visible pero ningún ojo es capaz de verlo. Él es Compasivo, Tolerante y Paciente. Aquel cuya misericordia abarca todas las cosas y las favorece con Su Gracia. Es paciente en la venganza y no apresura el castigo de aquellos que lo merecen
  3. Conocedor de lo oculto y lo patente y lo que anida en los corazones. Aquel a Quien nada está oculto para El y sabe lo que se esconde. Todo lo abarca y reina sobre todo. Él es la Fuente de la fuerza y Poderoso sobre todas las cosas. Aquel a quien nada se le asemeja. Quien creó las cosas a partir de la nada. Quien es Eterno e imparte la justicia. No hay divinidad sino Él, el Honorable, el Sabio.
  4. Aquel que no puede ser observado por ningún ojo, y todo lo observa. Quien está informado de todo lo oculto y de las acciones realizadas. Nadie puede describir a Dios con su vista y nadie puede comprender Su esencia y su apariencia por medio del entendimiento y la imaginación, excepto aquello que Él, el Glorificado, nos da a conocer.
  5. Doy testimonio de que Él es el Único Dios, Aquel que Su pureza abarca todos los tiempos y Su luz prevalece en la eternidad. Aquel cuya orden se ejecuta sin asistente, Aquel en cuyo dictamen no tiene socio, Aquel que dispone el orden de la creación sin que se olvide de nada.
  6. Él es Quien ha conformado la creación sin patrón y quien ha dado vida a las criaturas sin ayuda, sin esfuerzo y sin premeditación. Salvo Él, no hay quien haya creado y originado la creación, salvo Él, no hay otro Dios. Aquel cuya creación es firme y hermosa la estructura de Su obra. Quien es justo y jamás hace injusticia y el más Generoso hacia Quien todo retornara.
  7. Y yo testifico que Él es Dios, Aquel ante cuya Grandeza y Gloria se inclina cualquier ser viviente con humildad y sumisión, y se rinden ante la grandeza de Su poder y Su solemnidad.
  8. El Rey de los reyes y Aministrador de las galaxias y Programador del Sol y la Luna. Todos ellos obedientes a su orden, “En verdad, vuestro Señor es Dios, Quien creó el Sol, la Luna y las estrellas, todos ellos obedientes a Su orden. Hace que la noche cubra al día y el día cubra la noche, al cual sigue con premura.” (Sura 7, Al Araf (los lugares elevados), aleya 54).                                  

Él es el Quebrantador de todo opresor impertinente y el Exterminador de todo demonio rebelde.

  1. Aquel que no tiene opuesto ni igual. “Él es Dios, Uno. Dios Eterno. No ha engendrado ni ha sido engendrado y no hay otro semejante a Él.” (Sura 112, Al Ikhlás (la fe pura)).

Él es Dios, el Único, el Altísimo. Quien realiza lo que desea. Quien hace según Su voluntad. Quien sabe y Quien es rápido en el cómputo. Quien otorga la vida y la sustrae. Quien procura la riqueza y la quita. Quien hace reír y llorar, Quien niega y concede. A quien le pertenecen las alabanzas y la soberanía. Quien tiene el bien en Su mano. Quien tiene poder sobre todas las cosas.

  1. Aquel que hace entrar la noche en el día y el día en la noche. No hay Dios más que Él, el más Honorable de los honorables, el Indulgente. Quien acepta las suplicas y Quien provee con abundancia. Quien lleva la cuenta de los alientos. El Señor de los genios y del ser humano. Nada es difícil para Él. No le molesta el grito de los que gritan y no le hastía la insistencia de los insistentes [porque la alteración no tiene lugar en su esencia]. Protector de los bienhechores y Auxilio de los bienaventurados. Amo y Señor de los universos. Quien merece ser agradecido y alabado por todas sus criaturas.
  2. Alabado sea Dios, a Quien le soy agradecido, en la alegría y en la pena, en la riqueza y en la pobreza. Doy testimonio de mi fe El, en Sus ángeles, Sus libros sagrados y Sus profetas. Acato y obedezco Su orden y, deseoso, me apresuro hacia aquello que Le complace. Me someto a su decreto por amor a obedecerle y por temor a su castigo, porque Él es Dios, el Único, Aquel cuyo conocimiento nada escapa y Aquel a quien nadie teme de su injusticia. Confieso que soy Su siervo y que El es mi Testigo.

Parte 2

Decreto divino acerca de la sucesión del Profeta y del Imamato

  1. Doy testimonio de mi servidumbre a Dios y atestiguo que no hay divinidad excepto Dios y cumplo la orden que me ha sido designada por Él. Y si no cumplo me llegara un castigo doloroso y nadie podrá alejarlo de mi aunque sea grande su ayuda. No hay divinidad excepto Dios, Quien me ha advertido que si no proclamo a la gente lo que se me ha revelado acerca de Alí (la paz sea con él), no habré cumplido mi misión divina como Mensajero de Dios. Dios, el Altísimo ha garantizado mi seguridad contra los prejuicios de la gente. Y ciertamente Dios es Suficiente y Generosísimo. Dios me reveló la siguiente aleya: “En el nombre de Dios, el Clementísimo, el Misericordiosísimo, ¡Oh, Mensajero! ¡Transmite lo que ha descendido a ti procedente de tu Señor! Y, si no lo haces, será como si no hubieses transmitido nada de Su mensaje y Dios te protegerá de las gentes”. (Sura 5, Al Maida (la mesa), aleya 67).
  2. ¡Oh gente! Cumplo con lo que me ha sido ordenado y revelado sin ninguna negligencia. Y les explicare la causa de la revelación de esta aleya: “Ciertamente Gabriel (la paz sea con él) ha descendido hacia mí tres veces, ordenándome de parte del Altísimo que declare públicamente para toda persona, sea blanca o de color, lo siguiente: ‘Alí, el hijo de Abi Talib (la paz sea con él), es mi hermano, mi albacea y mi sucesor y el guía después de mí, y entre vosotros es hacia mí como Arón para con Moisés, con la diferencia que no existirá Profeta después de mí. Sabed que después de Dios y Su Mensajero, Alí (P) es vuestro guía y líder. Dios el Altísimo me ha revelado este versículo que dice así: “En verdad, vuestros señores y protectores son solamente Dios y Su Mensajero y aquellos que tienen fe, que hacen la oración y dan limosna mientras están inclinados rezando.” (Sura 5, Al Maida (la mesa), aleya 55).

Y ciertamente fue Alí ibn Abi Talib(la paz sea con él), aquel que actúa para Dios incesantemente, quien dio limosna mientras estaba inclinado rezando a Dios.

  1. Y le pedí a Gabriel (la paz sea con él) que solicitara permiso a Dios para que me eximiera de esta misión, ¿saben por qué? Debido a mi conocimiento sobre el reducido grupo de creyentes, el gran número de hipócritas y las conspiraciones de los reprochadores -aquellos que expresan con sus lenguas lo que no hay en sus corazones y se burlan del Islam-, a quienes Dios les ha definido en su Libro Sagrado de esta manera: “Cuando lo pasasteis de unas lenguas a otras, diciendo con vuestras bocas algo de lo que no teníais conocimiento, considerando que era algo sin importancia cuando, ante Dios, es algo grave.” (Sura 24, An-Nur (la luz), aleya 15).
  2. Y también debido a aquellos hipócritas que reiteradas veces me han molestado hasta llegar a nombrarme como “Odhon” (oreja: oyente de cualquier palabra e ingenuo) por el compañerismo que Ali tenía hacia mí y, por otro lado, por la gran estima y aprobación que tengo hacia Alí (la paz sea con él) [por la envidia que tenían hacia Ali]. Hasta que Dios envió este versículo: “Entre ellos hay quienes molestan al Profeta diciendo: «Es una oreja.» Di: «Es una buena oreja para vosotros. Tiene fe en Dios y confía en los creyentes y es una misericordia para aquellos de vosotros que tenéis fe.» Y para quienes molestan al Profeta hay un castigo doloroso.” (Sura 9, Al Tawbah (el arrepentimiento), aleya 61).

Y si quisiera, podría nombrar a los que empleaban tales palabras y dirigir a la gente contra ellos, pero juro por Dios que los he ignorado y no he pronunciado palabra alguna por mi grandeza.

  1. Pero a pesar de esto, Dios no estará satisfecho conmigo si no les diera a conocer lo que se me ha revelado sobre Alí (la paz sea con él). Entonces el Mensajero de Dios (la paz sea con él y su descendencia) recitó este versículo sagrado: “¡Oh, Mensajero! ¡Transmite lo que ha descendido a ti procedente de tu Señor! Y, si no lo haces, será como si no hubieses transmitido nada de Su mensaje, [no te preocupes por lo que suceda] y Dios te protegerá de las gentes.” (Sura 5, Al Maida (la mesa), aleya 67).

Parte 3

La declaración oficial de la misión de los doce Imames Chiitas (P)   

  1. ¡Oh gente! Sabed que este verso sagrado es sobre Alí (P) y comprendan su profundidad. Sabed que Dios ha establecido a Alí (P) como vuestro guía y líder. Es obligatorio que le obedezcan tanto los emigrantes como los ayudantes y seguidores, los habitantes de los desiertos y los ciudadanos, el árabe como el no árabe, el libre y el esclavo, el pequeño y el grande, el blanco y el negro y cualquier monoteísta. Su mandato debe acatarse, su palabra es veraz y su orden es efectiva. Maldito sea quien se le oponga. La misericordia sea sobre quien lo reconoce y sigue.

Ciertamente que Dios perdona a él y a sus seguidores y a los que le obedecen y le escuchan.

  1. ¡Oh gente! Esta es la última vez que estaré frente a ustedes y os hablaré en asamblea, escuchad y obedeced y someteos a la orden divina. Dios, Todopoderoso, es vuestro Amo y Señor y después de Él, su protector (ualí), será el Mensajero de Dios, Muhammad (P.B), quien ahora se esté dirigiendo a vosotros; y después de mí, Alí (P), por orden divina, será vuestro protector y líder. Y luego de él, el liderazgo será conservado y perpetuado por mis hijos de su progenie, hasta el día de la Resurrección, que vayáis al encuentro de Dios y Su Mensajero.
  2. Nada es lícito excepto aquello que Dios haya hecho lícito, y nada está prohibido excepto aquello que Dios haya decretado ilícito. Y Dios me dio conocimiento de ello y he puesto a disposición de Alí (P) mis conocimientos del Libro Sagrado y todo lo que Dios, el Altísimo, me ha enseñado sobre lo lícito y lo ilícito.

Virtudes del Príncipe de los creyentes (P)

  1. ¡Oh gente! Reconoced la superioridad de Alí (P). No existe ciencia grande ni pequeña que Dios no me haya enseñado y no se la haya transferido a Alí (P), la luz esclarecedora, el líder de los creyentes. Y Dios lo menciona en el versículo sagrado de Ya Sin: “…y lo tenemos todo consignado en el Imam esclarecedor (Mubin).” (Sura 36, Ya Sin, aleya 12).
  2. ¡Oh gente! Aferraos a él y no os extraviéis. No os desviéis de su liderazgo (Imamat). Él mismo pone en práctica las leyes Divinas y os convoca hacia el Camino de su Señor con sabiduría. Defiende lo lícito y combate lo vedado y las lenguas de los censuradores no podrán apartarle del camino recto.
  3. Él fue el primer hombre en creer en Dios y en Su mensajero y nadie se le ha adelantado en su fe en mí. Es quien ha arriesgado su vida por el Mensajero de Dios y siempre ha estado a su lado. Solo él ha rezado junto al Profeta, cuando nadie más lo hacía.
  4. Alí (P) fue el primer hombre que hizo la oración conmigo y fue el primer hombre en adorar a Dios junto a mí. Por decreto de Dios, le pedí que se acostara en mi lecho en la noche de la emigración (Hijrat) y él aceptó sacrificarse por mí.
  5. ¡Oh gente! Reconoced la superioridad de Alí (P), puesto que Dios lo ha hecho superior y aceptad su liderazgo, puesto que Dios lo ha elegido como vuestro líder y guía.
  6. ¡Oh gente! Él ha sido elegido líder y guía por designio de Dios. Dios no acepta el arrepentimiento de quienes niegan el liderazgo de Alí (P) y estos nunca serán perdonados. Éste es el decreto para con los discrepantes y les aguardará un doloroso castigo eterno. Temed de oponeros a Alí (P), si no ingresaréis en un fuego cuyo combustible son las gentes y las piedras que se han dispuesto para los que luchan contra la Verdad.
  7. ¡Oh gente! Juro por Dios que todos los profetas de Dios han anunciado mi llegada y en verdad que soy el ultimo Mensajero de Dios para vosotros y para todas las criaturas celestiales y terrenales. Quien dude de mi legitimidad habrá retornado a la pasada ignorancia y quien dude hoy de mis palabras habrá dudado de mi profecía y quien dude de uno de los Imames no habrá dudado de uno, sino de todos los Imames y la morada de los que dudan de nuestros Imames será el Fuego eterno.
  8. ¡Oh gente! Dios, Glorificado sea, me ha honrado con Su favor y Gracia infinitos y no hay divinidad sino Él. Os advierto que todas mis alabanzas, en cada momento y cada circunstancia Le pertenecen solo a Él.
  9. ¡Oh gente! Reconoced la superioridad de Alí (P), que es el mejor hombre de entre los hombres y las mujeres después de mí y hasta los últimos días de la existencia. Es por nosotros que Dios os provee de lo que hay en los cielos y en la Tierra y la gente permanece en esta vida. ¡Sean arrojados de la Gracia de Dios y que haga descender Su furia sobre aquellos que no acepten mi palabra y se opongan a mí! Sabed que Gabriel descendió a mí tres veces, anunciándome que la ira y la maldición de Dios caerán sobre aquel que se levante contra Alí (P) y no acepte su liderazgo como Imam. ¡Ciertamente es justo para cada persona ver lo que le deparará el día de mañana! Tened fe y absteneros de oponeros a Alí (P). ¡Manteneos firmes, no sea que vuestros pasos tiemblen, que Dios está bien informado de lo que hacéis!
  10. ¡Oh gente! Él es el cercano a Dios, Quien lo ha mencionado en su Libro Sagrado (Corán) y sobre los discrepantes con Alí (P) ha dicho: “…que nadie se lamente el día de la Resurrección de su negligencia para con el cercano a Dios”.(Sura 39, Az Zumar, los grupos, aleya 56)
  11. ¡Oh gente! Meditad en el Corán y reflexionad en la profundidad de sus versículos y seguid las aleyas claras y explícitas (muhkam) y no busquéis las aleyas que puede dar lugar a otra interpretación (mutashabih). Juro por Dios que nadie os aclarará su interpretación ni nadie os mostrará su verdadero significado sino este hombre al que estoy alzando su mano y os anuncio que: “Para quien yo sea su señor (Maula), él, Alí es su señor y Alí, hijo de Abi Taleb, es mi hermano y mi sucesor. Dios me ordenó establecerlo como líder y guía para mi comunidad.”
  12. ¡Oh gente! Ciertamente Alí (P) y mis puros descendientes son la joya menor, mientras que el Corán es la gran joya. Y ambos se interpretan recíprocamente y se corroboran. Nunca se separarán hasta que lleguen a mí en la Fuente del Paraíso. ¡Oh gente! Ellos son los gobernantes entre las criaturas y los representantes de la orden divina en la tierra. Y os aviso que he cumplido con mi deber.  
  13. Sabed que he cumplido con mi deber y os he hecho saber lo que Dios me ha ordenado. Sabed que yo he hablado de parte de Dios y que ésta era Su palabra.
  14. ¡Oh gente! Os hago saber que nadie excepto mi hermano aquí presente debe ser llamado líder de los creyentes (Amir al mu’minin). Os aviso que después de mí el título de señor de los creyentes no es lícito para nadie excepto él.

Parte 4

Cuando el Profeta (BPD) toma la mano de Amir al Mu’minin (P) y la levanta

  1. Luego añadió: “¡Oh gente! ¿Quién es el hombre más meritorio de entre vosotros?” Contestaron: “Dios y Su mensajero.” Entonces agregó: “Para quien yo sea su Maula, Alí (P) es su Maula. ¡Oh, Dios mío! ¡Sé amigo de quien sea su amigo y enemigo de su enemigo. Auxilia a quien lo auxilie y deja a quien lo deje!...
  2. ¡Oh gente! Alí (P) es mi hermano y mi sucesor para mi comunidad y los creyentes en el Libro Sagrado. Él es el guardián de mi conocimiento. Os convoca hacia el Camino de su Señor con sabiduría y ejecuta aquello que complace a Dios y es enemigo de Sus enemigos. Él es la representación del gobierno de Dios y combate a los discrepantes.
  3. Ciertamente él es el sucesor del mensajero de Dios y el líder de los creyentes y el dirigente por orden divina. Combate a los que rompen sus juramentos, a los que se apartan del camino recto y a los desviados de la religión.
  4. Dios dijo: “Mi orden no será alterada.” (Sura 50, Qaf, aleya 19). Aquí y por orden Tuya digo: “¡Oh Dios mío! ¡Sé amigo de quien sea su amigo y enemigo de su enemigo. Apoya a quien lo apoye. Auxilia a quien lo auxilie y humilla a quien lo humille. Maldice a los incrédulos y arrójalos de Tu Gracia!”
  5. ¡Glorificado seas! Cuando nombraste a Alí (P) guía y líder, anunciaste: “Hoy he completado vuestra religión y he consumado Mi bendición sobre vosotros y estoy satisfecho de haberos dado como creencia el Islam.” (Sura 5, Al Maida, aleya 3). También afirmó el Todopoderoso: “Ciertamente, la religión ante Dios es el Islam.” (Sura 3, Ale Imran (la familia de Imran), aleya 19) y declaró: “Y a quien desee otra creencia diferente al Islam no se le aceptará y en la otra vida será de los perdedores.” (Sura 3, Ale Imran (la familia de Imran), aleya 85).
  6. ¡Dios mío! Sé testigo de que he hecho llegar Tu mensaje a la gente.

Parte 5

Concienciar a la gente sobre el liderazgo del Imam

  1. ¡Oh gente! Dios, el Altísimo, ha completado la religión con el legado de Alí (P) como líder de los creyentes. Aquel que no obedezca a Alí (P) y a sus sucesores, que son mis descendientes, sus acciones habrán sido inútiles en este mundo y en el otro hasta el día de la Resurrección y permanecerán en el Fuego eterno. “Maldecidos eternamente, no se les aliviará el castigo y no se les dará respiro.” (Sura 2, Al Baqara (la vaca), aleya 162).
  2. ¡Oh gente! Éste es Alí (P), el compañero más fiel, el más digno, el más cercano y el más querido por mí. Dios, el Altísimo y yo estamos satisfechos con Alí (P). No hay versículo en el Corán que no se refiera a la complacencia de Dios, sin que hayan sido para a Alí (P) y cuando Dios se ha dirigido a los creyentes sin que el primero haya sido Alí (P). No hay aleya del Corán donde exista algún elogio sin que se refiera a Ali(P). En el Sura 76, Al Insan (el ser humano) Dios no ha prometido el paraíso sino por él, y no lo ha revelado sino por él y sólo él ha sido elogiado en este versículo.
  3. ¡Oh gente! Él es el puntal de la religión y el defensor del Mensajero de Dios. Es el piadoso más puro y el gran guía guiado por Dios. Vuestro mensajero es el mejor mensajero y su sucesor es el mejor sucesor y su descendencia son los mejores sucesores.

¡Oh gente! Los descendientes de todos los Profetas provienen de su propia entraña, pero mi linaje será perpetuado de la entraña de Alí (P), el líder de los creyentes.

Advertencia a los enemigos del Príncipe de los creyentes (P)

  1. ¡Oh gente! Ciertamente el demonio tentador expulsó a Adán del paraíso con su envidia. Os advierto, absteneros de sentir envidia de Alí (P) porque vuestros pasos temblarán y vuestras acciones serán rechazadas. Adán descendió a la Tierra por haber cometido un error, siendo él el elegido de Dios el Altísimo.¡Qué será de vosotros, entonces que tan solo sois lo que sois y que, además, los enemigos de Dios se encuentran entre vosotros?
  2. Sabed que nadie detesta a Alí (P) sino un miserable, no acepta su liderazgo sino un virtuoso piadoso y no cree en Alí (P) sino un verdadero creyente. Juro por Dios que el Sura 103, Al Asr (la época), ha sido revelado para Alí (P): “En el nombre de Allah, el Clementísimo, el Misericordiosísimo. Juro por la época que, en verdad, el ser humano va hacia su perdición” (aleyas 1 y 2) excepto Alí (P), el creyente, el correcto y el paciente.
  3. ¡Oh gente! Pongo a Dios por testigo que os he entregado Su mensaje divino y “la obligación del Mensajero es únicamente transmitir el mensaje de manera clara.” (Sura 29, Al Ankabut (la araña), aleya 18), (Sura24, AnNur (la luz), aleya 54).
  4. “¡Oh los que creéis! ¡Temed a Dios como debe ser temido y no muráis sin estar a Él sometidos!” (Sura 3, Ale Imran (la familia de Imran), aleya 102).

Parte 6

Alusión a los impedimentos de los hipócritas

  1. ¡Oh gente! “Así pues, creed en Dios y en Su Mensajero y en la luz que Nosotros hemos hecho descender antes de que borremos los rostros y los volvamos del revés o los maldigamos como maldijimos a las gentes de sabat (judíos que no respetaron el día sábado).” (Sura 4, AnNisa (la mujer), aleya 47).

Juro por Dios, que en este versículo sagrado, el Altísimo se refiere a un grupo de entre vosotros de los cuales conozco sus nombres, pero me ha sido ordenado que no revele su identidad. Haced según le plazca a vuestros corazones, en lsmedida del amor o el odio que sentáis hacia Alí (P). Que de esto dependerá la validez de vuestras acciones.

  1. ¡Oh gente! Dios, el Altísimo, ha depositado Su luz divina en mi alma y en el alma de Alí Ibn Abi Talib (P) y su descendencia hasta el restaurador, el Mahdi, el oculto, quien retribuiré el derecho de Dios y nuestro derecho, ciertamente que Dios, Altísimo nos ha elegido como Sus pruebas irrefutables (Huyyat) sobre los que no cumplen, los contenciosos, los discrepantes, los traidores, los pecadores, los tiranos y los opresores de todo el mundo.
  2. ¡Oh gente! Os recuerdo que soy el Mensajero de Dios y antes de mí hubo también otros Mensajeros “¿Acaso si muero o soy matado volveréis a vuestras creencias anteriores? Pues [sabed que] quien vuelva a sus creencias anteriores no puede perjudicar a Dios en absoluto. Y Dios pronto recompensará a los agradecidos.” (Sura 3, Ale Imran (la familia de Imran), aleya 144).
  3. ¡Escuchad! Sabed que Alí (P) y mis descendientes de sus descendientes son los más pacientes de entre los pacientes y los más agradecidos de entre los agradecidos.
  4. ¡Oh gente! “No penséis que me habéis hecho un favor abrazando el Islam.” (Sura 49, Al Hujurat (las habitaciones privadas), aleya 17) ni tampoco a Dios, que tornará inservibles vuestras acciones y las anulará, hará descender su cólera sobre vosotros y “lanzará sobre vosotros una llamarada de fuego verde y humo del color del bronce” (Sura 55, Ar Rahman (el Clemente), aleya 35).

“En verdad, tu Señor está siempre vigilante.” (Sura 89, Al Fayr (la aurora), aleya 14).

  1. ¡Oh gente! En breve, tras de mí, vendrán unos “dirigentes llamando al Fuego y el Día del Levantamiento no serán auxiliados.” (Sura 28, Qasas (el relato), aleya 41).
  2. ¡Oh gente! Sabed que Dios y yo odiamos a tal grupo.
  3. ¡Oh gente! Ciertamente que ellos, sus compañeros, sus seguidores y sus subalternos se encontrarán en el nivel más bajo del fuego eterno.      “¡Qué mala es la morada final de los arrogantes!” (Sura 16, AnNahl (la abeja), aleya 29).
  4. Sabed que ellos son La Gente del pacto escrito (en forma oculta en contra de Ali), meditad pues quién de vosotros está incluido en este pacto. (Los presentes no entendieron la intención de las palabras del Profeta (P.B) pero quienes hicieron el pacto, bien entendieron sus palabras)
  5. ¡Oh gente! Dejo entre vosotros a mi sucesor, y tras él a su descendencia, como vuestro guía y líder hasta el día de la Resurrección. Y cumplo con la misión que me ha sido encomendada como prueba para los presentes y los ausentes, para los nacidos y los que aún no han nacido. Es menester pues, que los aquí presentes informen de lo dicho a los ausentes y los padres a sus hijos y así hasta el día de la Resurrección.
  6. En breve, después de mí, un grupo usurpará el liderazgo y lo transformará en monarquía. ¡Escuchad! Así caiga la cólera de Dios sobre los usurpadores “¡Oh, asamblea de genios y humanos! Pronto nos ocuparemos de vosotros... “(Sura 55, Ar Rahman (el Clemente), aleya 31) “se lanzará sobre vosotros una llamarada de fuego verde y humo del color del bronce y no podréis auxiliaros unos a otros.” (Sura 55, Ar Rahman (el Clemente), aleya 35).
  7. ¡Oh gente! “Dios el Altísimo no va a dejar a los creyentes en el estado en el que os encontráis, sin separar al malo del bueno [a través de pruebas], ni va Dios a mostraros lo que está oculto a los sentidos.” (Sura 3, Ale Imran (la familia de Imran), aleya 179)
  8. ¡Oh gente! No existe tierra que Dios no destruya antes del día de la Resurrección a causa de los que niegan la Verdad y la pondrá en manos del Imam Mahdi (Dios apresure su venida). Y ciertamente Dios cumplirá Su promesa.
  9. ¡Oh gente! La mayoría de vuestros antepasados se desviaron y Dios los destruyó y es Quien destruirá a las generaciones venideras. Y Dios, el Elevado afirma: “¿Acaso no destruimos a los primeros e hicimos que los últimos les siguieran? Asimismo haremos con los malhechores. ¡Ay, ese día los desmentidores!” (Sura 77, Al Mursalat (los mensajeros), aleyas 16-17-18-19).
  10. ¡Oh gente! En verdad que es Dios quien me ordena y me prohíbe y yo le ordeno y prohíbo a Alí (P) por orden divina. El conocimiento de ordenar el bien y prohibir el mal está ahora en manos de Alí (P). Escuchad sus órdenes para que estéis a salvo y obedecedle para que seáis guiados y apartaros de aquello que él prohíbe para que encontréis el camino recto. ¡Seguidlo, pues! Y no sigáis los caminos que os apartarían de Su camino.” (Sura 6, Al An´am (los rebaños), aleya 153)

Parte 7

Los seguidores de La Familia del Mensajero de Dios (la paz sea con ellos) y sus enemigos

  1. ¡Oh gente! Soy el camino recto de Dios, Quien os ha ordenado seguir mi camino y después de mí, es Alí (P) y luego mis descendientes de los descendientes de Alí (P), son los dirigentes, quienes os guían en el camino hacia la rectitud y hacen justicia con la Verdad.

Entonces el Mensajero de Dios leyó: “En el nombre de Al.lah, el Clementísimo, el Misericordiosísimo. La alabanza es para Dios, Señor de los mundos, el Clementísimo con toda la Creación, el Misericordiosísimo con los creyentes, Soberano del Día de la Recompensa. Solamente a Ti adoramos y solamente a Ti pedimos ayuda. Guíanos al camino recto, el camino de aquellos a los que Tú has agraciado; no el de aquellos con los que Tú estás disgustado, ni el de los extraviados.” (Sura 1, Hamd (alabanza), aleya 1-7)

Y prosiguió: Este verso sagrado ha sido revelado por mí e incluye a todos los Imames y a ellos pertenece. Ellos son “los amigos de Dios que no tendrán que temer ni estarán tristes.” (Sura 10, Yunus, aleya 62).

¡Escuchad! “sepan que los del partido de Dios son los vencedores.” (Sura 5, Al Maida, la mesa servida, aleya 56).

  1. Sabed que los enemigos, incrédulos y extraviados, son demonios de entre los hombres y los genios, que “se susurran unos a otros palabras encantadoras y engañosas para desviaros.” (Sura 6, Al An´am los rebaños, aleya 112).
  2. Sabed que Dios en Su libro sagrado ha descrito a los amigos de los Imames de esta manera: (Oh Mensajero) “No encontrarás a un pueblo que crea en Dios y en el Último día que simpatice con quienes se oponen a Dios y a Su Mensajero, aunque sean sus padres o sus hijos o sus hermanos o la gente de su tribu. Ellos son a quienes Él ha escrito la fe en sus corazones y les ha fortalecido con un espíritu procedente de Él y les hará entrar en Jardines bajo los cuales brotan los ríos, en los que vivirán eternamente. Dios está satisfecho de ellos y ellos están satisfechos de Él. Ellos son el partido de Dios. ¿No es, en verdad el partido de Dios quienes son los triunfadores?” (Sura 58, Al Muyadilah, la discusión, aleya 22).
  3. Sabed que los amigos de los Imames son aquellos creyentes que Dios describe así en su libro sagrado: “Quienes creen y no mezclan su fe con opresión, disfrutarán de seguridad y serán bien guiados.” (Sura 6, Al An´am, los rebaños, aleya 82).
  4. ¡Estad atentos! Los amigos de los Imames “son aquellos que tienen fe en Dios y en Su Mensajero y no tienen dudas.” (Sura 49, Al Huyurat, las habitaciones privadas, aleya 15).
  5. Sabed que ellos entrarán en el paraíso en paz y seguridad y “los ángeles los recibirán con humildad y comodidades”(Sura 21, Al Anbiya, los profetas, aleya 103) y dirán: Paz sobre vosotros, los ahora purificados “¡Entrad, pues, en él para siempre!”(Sura, Az Zumar, Los tropeles, aleya 73).
  6. Sabed que el paraíso es la recompensa de los amigos de los Imames donde serán provistos sin medida. (Sura 40, Al Gafer, el perdonador, aleya 40).
  7. Sabed que los enemigos de los Imames “arderán en el Fuego abrasador.” (Sura 4, An Nisa, la mujer, aleya 10).
  8. Sabed que “cuando sean arrojados a las llamas del Fuego oirán una larga exhalación...” (Sura 67, Al Mulk, el reino, aleya 7).
  9. Dios los describe así: “Cada vez que una comunidad entre en el infierno, maldecirá a su hermana. Hasta que, cuando todas ellas se encuentren reunidas en él, la última de ellas diga de la primera: « Señor nuestro! ¡Ellos fueron quienes nos extraviaron! ¡Dales, pues, doble castigo del Fuego!» Dirá (Dios): «Será el doble para cada una, pero no lo sabéis.»“ (Sura 7, Al Araf, aleya 38).
  10. Sabed que Dios ha hablado así sobre los enemigos de los Imames:  “… cada vez que un grupo sea arrojado al Fuego eterno, sus guardianes les preguntarán: “¿Acaso no vino a vosotros un amonestador?”      

Dirán: «Sí, vino a nosotros un amonestador pero le desmentimos y dijimos: Dios no ha hecho descender nada, sino que estáis en un gran extravío.» Y dirán: «Si hubiésemos escuchado o reflexionado no estaríamos entre la gente del Fuego llameante.» Así reconocerán… su pecado. ¡Arrojada sea la gente del Fuego llameante de la Gracia de Dios!“ (Sura 67, Al Mulk,el reino, aleyas 8-9-10-11).

  1. ¡Escuchad! “En verdad, los amigos de los Imames, son quienes temen a su Señor por lo que está oculto a los sentidos, obtendrán perdón y una gran recompensa.” (Sura 67, Al Mulk, el reino, aleya 12).
  2. ¡Oh gente! Qué largo es el camino que hay entre las llamas del Fuego eterno y la Gran recompensa.
  3. ¡Oh gente! Nuestros enemigos son aquellos a los que Dios no les ha honrado con Su Gracia y los ha maldecido y nuestros amigos son aquellos a los que Dios elogia y honra con Su Gracia.
  4. ¡Oh gente! ¡Escuchad! ¡Sabed que estoy aquí para advertiros y Alí (P) para anunciaros las buenas nuevas!
  5. ¡Escuchad! Yo soy vuestro advertidor y Alí (P), vuestro guía.
  6. ¡Escuchad! Yo soy vuestro Profeta y Alí (P) mi sucesor.
  7. ¡Oh gente! Sabed que soy el Mensajero de Dios y tras mí Alí (P) es el Imam y mi sucesor y tras Alí (P), sus descendientes, los Imames sagrados. Sabed que soy el padre de los Imames y la carne de ellos es de la carne de Alí (P).

Parte 8

El prometido en el día de Gaidir, Imam Mahdi, (que Dios acerque su llegada)

  1. Sabed que Mahdí es el último Imam, que el oculto y restaurador desciende de Nosotros.                

¡Escuchad!

Él gobernará sobre todas las religiones.

Él es quien tomará venganza de los opresores.

Él es el conquistador de las fortalezas y quien las destruirá.

Él es quien triunfará sobre los idolatras y los guiará al camino de la Verdad.

  1. Él es el vengador de la sangre derramada de los hombres de Dios.

Él es la ayuda y el auxiliador de la religión de Dios.

  1. Sabed que él se imbuye de un profundo mar (de conocimiento).

Él es quien identificará a los excelentes por sus excelencias y a los ignorantes por su ignorancia.

Él es el piadoso y el elegido de Dios.

Él es el heredero de todas las ciencias y el que las domina.

  1. Él es el anunciador de su Creador y ejecutará los signos con firmeza.

 Él es el íntegro, el maduro y el firme.

 Sabed que es aquel a quien se le han encomendado todos los asuntos de las criaturas.

  1. Sabed que desde siglos remotos los antepasados han profetizado su aparición.
  2. Él es la Prueba irrefutable de Dios en la tierra (Huyyat) y la que permanecerá para liderar y tras él, no vendrá líder alguno. No existe verdad alguna ni luz alguna si no la que lleva consigo.
  3. Sabed que nadie le vencerá y quien se enfrente a él, no será auxiliado.

¡Escuchad! Él es el representante de Dios en la Tierra, el juez de Dios entre la gente y el guardián de lo manifiesto y lo oculto.

Parte 9

Juramento de fidelidad para con Alí (P)

  1. ¡Oh gente! Os he manifestado y aclarado el Mensaje de Dios, y es Alí (P) quien lo hará después de mí.
  2. Y ahora después de mi sermón os invito a que me deis la mano a mí y luego a Alí (P) en señal de fidelidad a Alí (P) y como testimonio del liderazgo de los creyentes.
  3. Sabed que he jurado fidelidad a Dios y Alí (P) me ha jurado fidelidad a mí y ahora de parte de Dios Todopoderoso, os invito a jurar fidelidad a Alí (P). Y dijo el Altísimo: ¡Oh mensajero de Dios! En verdad, quienes te juran lealtad, a Dios le juran lealtad. La mano de Dios está sobre sus manos. Así pues, quien rompe su juramento lo rompe en su propio detrimento y a quien es fiel a la promesa que ha hecho a Dios, Él pronto le otorgará una enorme recompensa. (Sura 48, Al Fath, la victoria, aleya 10).

Parte 10

Lo permitido, lo prohibido y lo obligatorio

  1. ¡Oh gente! “Ciertamente, algunos de los ritos de Dios son en Safa y Marwa. Por tanto, quien peregrine a la Casa de Dios o la visite, no comete pecado yendo de una a otra. Y quien haga el bien voluntariamente, sepa que, ciertamente, Dios es agradecido, sabio.” (Sura 2, Al Baqara (la vaca), aleya 158).
  2. ¡Oh gente! Peregrinad a la Casa de Dios que, no entra nadie en ella sin que vuelva jubiloso y libre de cualquier necesidad y nadie le da la espalda sin que vuelva necesitado y desdichado.
  3. ¡Oh gente! Dios perdona todos los pecados pasados hasta el día en que los creyentes se detengan y permanezcan en las sagradas regiones de Arafat, Mashar al-Haram y Mina (para realizar los rituales de la peregrinación) y cuando hayáis cumplido con vuestros ritos, obrad con pureza y rectitud como si hubieseis comenzado de nuevo vuestra vida.
  4. ¡Oh gente! Los peregrinos de la Casa de Dios serán auxiliados por Dios y les compensará por lo que hayan gastado en sus viajes y en verdad que Dios no olvidará la recompensa de los virtuosos.  

¡Oh gente! Visitad la Casa de Dios con fe y conocimiento y no regreséis de las tierras de peregrinación sin haberos arrepentido y alejado de los pecados.

  1. ¡Oh gente! Haced vuestras oraciones y pagad el Zakat, conforme os ha sido ordenado por Dios el Altísimo y si transcurrió mucho tiempo y habéis descuidado u olvidado vuestras obligaciones, Alí (P) es vuestro guía y os explicará y aclarará lo que debéis hacer. Dios, el Altísimo, ha establecido a Alí (P) como preservador y guardián de la religión de Dios entre vosotros. Él es de mí y yo soy de él. Ciertamente que él y sus sucesores, mis hijos de su progenie, responderán a todas vuestras preguntas y os enseñarán lo que no sabéis.
  2. ¡Escuchad! Ciertamente lo licito e ilícito son mucho más de lo que puedo enumeraros y daros a conocer, y urgiros a ordenar entre vosotros lo permitido por Dios y prohibir aquello que Dios prohíbe, en el poco tiempo de esta asamblea. Tengo la misión de pedir vuestro juramento de fidelidad y de daros la mano en señal de aceptación de todo aquello que Dios el Altísimo ha designado en relación a Alí (P), el líder de los creyentes, y sus sucesores, mis hijos de su progenie. El Imamato es exclusivo de los elegidos y de los hijos de Alí (P) y el último Imam es el Mahdi, aquel cuyo liderazgo permanecerá hasta el Día del Juicio.
  3. ¡Oh gente! Os ordené sobre lo lícito y lo ilícito y de esto no me retractaré nunca.

¡Escuchad! Recordadlo y encomendáoslo unos a otros y no cambies las órdenes de Dios. ¡Estad atentos! Os lo vuelvo a repetir: Haced vuestras oraciones y pagad el Zakat y ordenad lo permitido por Dios y prohibid aquello que Dios prohíbe.

  1. Sabed que la recomendación del bien y la prohibición del mal más importante es que reflexionéis en lo que os he dicho sobre el liderazgo de Alí (P) y sus descendientes, transmitir mis palabras a los que no están presentes, invitarles a aceptar mi orden y prohibirles oponerse a mí, porque mi orden es la orden de Dios, es la más sublime de entre las prácticas del bien.

¡Escuchad! Ninguna práctica del bien ni ninguna prohibición de lo ilícito llegará a hacerse realidad o será dictaminada si no es por orden del Imam Inmaculado.

  1. ¡Oh gente! El Corán os dilucidará que los descendientes de Alí (P) son los Imames que vendrán después de él, como ya os he informado. Y Ellos son parte de Alí (P) y de mí y así afirma el Altísimo en su libro sagrado: “Y Él las puso como palabras que permaneciesen en su descendencia”. (Sura 43, Al Zukhruf (los adornos), aleya 28).

Y os he anunciado igualmente que no se desviará aquel que se aferre a ellos, los Imames y el Corán.

  1. ¡Oh gente! ¡Temed a vuestro Señor! Y temed el Día de la Resurrección como ha afirmado el Altísimo en este versículo sagrado: “¡Oh, gentes! ¡Temed a vuestro Señor! En verdad, el terremoto de la Hora será una cosa terrible.” (Sura 22, Al Hajj, la peregrinación,, aleya 1).
  2. Recordad la muerte y el día de la Resurrección, el día del cómputo y la balanza divina, el día de entregar cuentas ante la presencia de Dios y el día de la recompensa y el castigo. Entonces aquél que haya obrado bien recibirá su recompensa y aquél que haya obrado mal no gozará del Paraíso.

Parte 11

El juramento oficial

  1. ¡Oh gente! Sois muchos en este momento para darme la mano y ofrecerme vuestro juramento uno por uno. Así pues, Dios el Altísimo me ha ordenado tomaros juramento verbalmente y afianzar vuestro pacto con Alí (P), el líder de los creyentes, y de igual forma con los Imames que vendrán después de Alí (P), ya que Ellos son parte de Alí (P) y de mí y mis descendientes de su progenie.
  2. Decid pues: “Te hemos escuchado y te obedecemos y estamos conformes y nos sometemos a tus órdenes y a las órdenes de Dios sobre el legado de Alí, Amir al Mu’minin (P) y los Imames puros de su descendencia. Juramos nuestra lealtad hacia ti, con toda nuestra alma, nuestro corazón, nuestra lengua y con nuestras manos y con este pacto viviremos y con este pacto moriremos y con este pacto resucitaremos. No cambiaremos nuestra creencia, ni la alteraremos, ni jamás dudaremos de ella, ni la negaremos. No nos apartaremos de nuestro juramento y no lo romperemos.

 (¡Oh enviado de Dios!) Nos has comunicado la orden de Dios sobre Alí (P), el líder de los creyentes, y los Imames que Dios ha designado después de Alí (P), tus hijos de su progenie, Hassan y Husayn y los líderes puros después de Ellos. Hemos jurado fidelidad y nos hemos comprometido con nuestros corazones, nuestras almas, nuestras lenguas y nuestras manos. Quien pudo, pactó con su mano y quien no pudo hacerlo con sus manos lo hizo con su lengua. Atestiguamos ante Dios que no romperemos nuestro juramento ni lo alteraremos y a partir de este momento transmitiremos tu orden a nuestros conocidos y a nuestros hijos y parientes cercanos y lejanos. Que Dios sea nuestro testigo y ciertamente Dios es suficiente como testigo. Y tú, ¡Oh Mensajero!, seas también testigo de nuestro juramento.¨

  1. ¡Oh gente! ¿Qué decís pues? (Y que pasa en vuestros corazones) Dios oye todo lo que decís y está informado de vuestros secretos. “Así pues, quien se guíe, lo hace para sí mismo y quien se extravíe, se extravía a sí mismo, y tú no eres su protector.” (Sura 39, Az Zumar, los tropeles, aleya 41).

“En verdad, quienes te juran lealtad, a Dios le juran lealtad. La mano de Dios está sobre sus manos.” (Sura 48, Al Fath, la victoria., aleya 10).

  1. ¡Oh gente! Pactad conmigo y jurad fidelidad a Dios y a Alí (P), el líder de los creyentes y a Hassan y a Husayn y a los Imames después de ellos, que son sus descendientes y están consagrados a la orden de Dios en este mundo y en el otro. Dios, el Altísimo, aniquilará a los ruines y honrará a los fieles. “Así pues, quien rompe su juramento lo rompe en su propio detrimento y a quien es fiel a la promesa que ha hecho a Dios, Él pronto le otorgará una enorme recompensa.” (Sura 48, Al Fath, la victori, aleya 10).
  2. ¡Oh gente! Repetid lo que os he dicho, saludad a Alí (P) con el título de Amir Al-Mu´minin (líder de los creyentes) y decid:

“«Oímos y obedecimos. [Rogamos] Tu perdón, Señor nuestro. Hacia Ti es el retorno.»” (Sura 2, Baqara, la vaca, aleya 285).

Y decid: “«Alabado sea Dios, Quien nos guió a esto. Nunca habríamos encontrado la dirección si Dios no nos hubiese guiado. Ciertamente, los profetas de nuestro Señor, vinieron con la Verdad.»” (Sura 7, Al A’raf , los lugares elevados , aleya 43).

  1. ¡Oh gente!, Las virtudes de AlíIbnAbi Talib (P) ante Dios, que menciona en el Corán, son más de las que puedo mencionaros en una reunión. Creed pues a quien os hable sobre su elevada posición y os informe respecto a sus virtudes.
  2. ¡Oh gente! Y quien obedezca a Dios y a Su Mensajero, a Alí (P) y a los Imames, obtendrá, con seguridad, un triunfo inmenso.
  3. ¡Oh gente! Los que se anticipan a otros en jurar fidelidad a Alí (P) y en aceptar su liderazgo y en saludarle con el título del líder de los creyentes, alcanzarán la felicidad eterna y morarán en los jardines del Paraíso.
  4. ¡Oh gente! Decid solamente aquello que complace a Dios y si vosotros y todos los moradores de la Tierra os volvieseis incrédulos, esto no le perjudicaría a Dios en absoluto.
  5. ¡Dios mío! Perdona a los que creen en lo que les he comunicado y les he ordenado y maldice a los renegadores incrédulos.

Fuente: www.khetabeghadir.com

Supervisado por: Fundación Cultural Oriente

Redacción de la revista Kauzar

Khetabe-Logo

Palabras claves
Jutbah Gadir,suceo de Ghadir,Sermón del Profeta
Article_rate
No votes yet
Bajar el archivo PDF
Jutbah Gadir - Sermón del Enviado de Dios (PB) en el día de Gadir Jum.pdf (323.77 KB)
Autor
Anónimo
Tema
Sociología
Religión-Ética
Política-Economía
Oración-Súplica
Corán-Hadiz-Dichos
Doctrina Islámica-Shiismo
Filosofía-Gnosis
Islam básico
Historia-Biografía
Publicado
Thu, 6 Jul 2023 - 06:42
By admin , 4 March 2018

La Peregrinación a La Meca, oportunidad para reflexionar

Con el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso

La Peregrinación a La Meca; oportunidad para reflexionar

escribe Fernando Acosta Riveros

Nuevamente el Mundo Musulmán ha tenido la oportunidad de disfrutar de uno de los regalos de Dios: El Hach, la Peregrinación a La Meca, para cumplir con una obligación y también disfrutar de un viaje hacia la profundidad del ser humano en un año, 1438 de la Hégira y 2017 de Occidente, cargado por la violencia, la desinformación y las contradicciones.

Unidos por la creencia en Dios, el Único y por el amor a Su profeta Muhammad (Paz y bendiciones para él y su purificada familia), se desplazan hacia La Meca, mujeres y hombres de todos los países de la Tierra. Son días donde se aumenta la espiritualidad y mientras se realizan los ritos sagrados, el ser humano procura mejorarse y cambiar lo que no pudo hacer en su beneficio y el de la comunidad.

Todo musulmán es un hermano para otro musulmán y debe esforzarse por vivir y promover la fraternidad. Las diferencias deberían resolverse a través del diálogo. Desterrar todo intento violento y cualquier práctica opresora, entre los creyentes y entre las naciones de mayoría musulmana. Es lo mejor ante Dios, nuestro Dueño.

Tristemente la comunidad musulmana a nivel mundial no está unida en este año (1438-2017). Yemen ha sido bombardeada por las autoridades de Arabia Saudita, quienes también amenazan a Catar y están, cada día más, alineadas con las posiciones occidentales de los gobiernos de Estados Unidos y el Sionismo israelí que continúa sus crímenes contra el pueblo de Palestina.

La crisis humanitaria en Yemen provocada por la opresión de Arabia Saudita llama la atención no solo de los musulmanes sino de la opinión pública internacional. Algún día, quizá, las autoridades de la monarquía saudí, o quienes los reemplacen, presentarán disculpas a sus hermanos yemenitas por las atrocidades cometidas en una demostración soberbia de poderío.

Mientras tanto el terrorismo de DAESH continúa su accionar criminal y las amenazas, incluidos sus anuncios, contra los peregrinos durante el Mes de Dhul-Hiyyah. Desde la República Islámica de Irán, el Líder Supremo de la Revolución, Seyyed Ali Jamenei ha enviado un interesante mensaje a los musulmanes, donde los llama a unirse. Igualmente el presidente iraní, Hasan Rohani, valora la unidad de los musulmanes en la lucha contra los terroristas.

Hago un llamado a través de ParsToday, sobre todo a los oyentes de países de nuestra América, musulmanes o de otras religiones, para que denunciemos por los medios, de los cuales dispongamos, a los violentos terroristas que realizan una campaña de Intimidacion y Exterminio contra la Humanidad. Es doloroso que dichos sujetos lo hagan en nombre del Islam, lo cual demuestra su gran perversidad y el afán de confundir y manipular a los pueblos. No aceptemos la manipulación desinformativa de diferentes cadenas noticiosas al servicio del imperio estadounidense y el sionismo israelí. No permanezcamos indiferentes ante el sufrimiento de los musulmanes en diferentes lugares del Mundo.

Fuente: IRIB

www.islamoriente.com

Palabras claves
La Peregrinación,La Meca,Mundo musulmán,Islam
Article_rate
No votes yet
Bajar el archivo PDF
La Peregrinación a La Meca, oportunidad para reflexionar.pdf (76.85 KB)
Autor
Fernando Acosta Riveros
Tema
Sociología
Religión-Ética
Oración-Súplica
Publicado
Thu, 22 Dec 2011 - 06:42
By admin , 4 March 2018

La filosofía del sacrificio en el día del Eid Qurban y el cuento del Profeta Abraham (Ibrahim) (P)

Eid Qurban, Sacrificio glorioso de la servidumbre (Especial por la fiesta de Sacrificio)

La filosofía del sacrificio en el día del Eid Qurban y el cuento del Profeta Abraham (P)

 

Hoy es el día de una gran fiesta bondadosa para los musulmanes. Con el amanecer del sol del décimo día del mes de Dhul Hijja, los musulmanes son bienvenidos al Eid Qurban. Este día es un día para la felicidad y alegría de los hombres buscadores y el gran día del examen divino. Hoy es la fiesta de la servidumbre y Eid de las almas que durante el periodo de Hajj realizaron los ritos de la peregrinación y se acercaron más a Dios. La tierra entera en este día es testigo de los ritos del Hajj por parte de los hombres que con sus corazones llenos de favor y devoción se disponen a realizar el sacrificio dedicado a Dios. Todos los devotos en este momento repiten absortos las palabras de Ibrahim, que dijo a su Señor:

"Vuelvo mi rostro, como hanif, hacia Quien ha creado los cielos y la tierra. Y no soy asociador».

(Corán: Aleya 79 de sura Los rebaños)

En este gran día lleno de santidad y espiritualidad, nosotros también suplicamos a nuestro gran creador y levantamos las manos de la necesidad hacia Él y le pedimos grandeza y honor para los musulmanes, así como que perdone nuestros pecados. Dios mío te suplicamos que en este gran día de este Eid espiritual, devuelvas la tranquilidad y seguridad a los territorios de los musulmanes que durante estos últimos tiempos están involucrados en los complots de los fanáticos.

Felicitamos por este gran día a todos ustedes estimados oyentes. En la cultura islámica, Eid disfruta de un significado especial y con esa alegría debemos hacer nuestro trabajo y deberes y evitar los malos actos. El Islam defina al hombre como un creyente responsable y por eso cuando trata de satisfacer a su Señor se aleja de las maldades y aquel día es Eid, y está cerca a la bendición de Dios. El sentido de acercamiento a Dios no es un acercamiento de lugar y tiempo, sino que significa obediencia y la realización de buenos actos. Hoy los peregrinos han llegado a Mina, que significa pedir y rogar, y la tierra de Mina es el lugar de los sueños. Imam Sadiq (la paz sea con él), dice: cuando Gabriel en esta tierra le dijo a Ibrahim que le diga su sueño, la llamo Mina.

El deseo de la humanidad es llegar a la cima, ese deseo es superior a todo, aleja la arrogancia moral, el orgullo y la envidia, y sacrifica sus caprichos. Hay muchas acciones obligatorias durante la peregrinación mayor como la de recoger piedras para el Apedreamiento del demonio (Rami Yamarat), consiste en lanzar pequeñas piedras a tres pilares que representan el demonio, este rito se puede realizar en tres días.

De los otros actos rituales que se hacen el 10 de Dhul Hijja, es el sacrificio de algunos animales como camellos, vacas u ovejas, y donarlos a los necesitados y hacer obras de caridad. Eid Qurban, nos recuerda que la fiesta y la alegría real empiezan cuando los humanos han cumplido las órdenes divinas y se han acercado un paso más a su Señor.

Porque dejar de lado todos los deseos internos es una forma simbólica que demuestra la intención de sacrificio de cada persona.

Dios en la Aleya 47 de la sura La peregrinación dice:

"Te piden que adelantes la hora del castigo, pero Alá no faltará a Su promesa. Un día junto a tu Señor vale por mil años de los vuestros."

El pensador islámico Ayatolá Rey Shahri, a este respecto dice: "La piedad tiene niveles, y el sacrificio puede hacer referencia a los más altos niveles de la piedad. Un nivel es para evitar los pecados, y la etapa superior es para borrar los malos actos, como algunos pecados detestables. Por último el sacrificio más alto de todos es para todo lo que no tenga relación con Dios, es decir, cuando en las almas no hay nada de amor por Dios, ni valores religiosos.

La ceremonia de este gran día tiene una raíz histórica y está relacionada con el relato de la vida de Profeta Ibrahim. Quien en el camino del sacrificio a Dios, dejó todo lo que había en su alma menos el amor por Dios, y dibujó un bello cuento de amor celestial. Dios en el Corán, ha dibujado los eventos hermosos de devoción y sinceridad de Ibrahim y su hijo Ismael. Ibrahim después de pasar algunos altibajos pidió a Dios un hijo, y después de años de espera Dios le concede a Ismael. Este hijo fue muy querido por Ibrahim, y eliminó el sufrimiento de años que había en su rostro, hasta que llegó a la adolescencia. Dios se manifiesta a Ibrahim en sueños, y le pide que sacrifique a su hijo Ismael, este sueño se repite tres veces. Y así se crea un conflicto en el corazón de Ibrahim, la ansiedad y la pasión por decidir qué hacer. Ibrahim habla con Ismael sobre el asunto, pero Ismael era creyente y obediente a Dios, entonces le respondió: "Padre, haz lo que se te ordena, y si Dios quiere, encontrarás en mí a uno de los pacientes".

La aleya 102 de la sura Los que se ponen en fila dice:

"Y le rescatamos mediante un espléndido sacrificio".

Ibrahim e Ismael juntos aceptaron la orden, y fueron para realizar el sacrificio. Ibrahim, seguro en su Señor, alejado de Satanás y con la cara iluminada se sintió cerca de su hijo. Así obedeció la orden de Dios. Tomó el afilado cuchillo y lo puso en la garganta de Ismael, pero de pronto se oyó una voz que gritó: "Ibrahim, detente". En las aleyas 109 y 110 de la sura Los que se ponen en fila dice:

"¡Paz sobre Ibrahim!

Así retribuimos a quienes hacen el bien".

Luego, Dios envió a Ibrahim a sacrificar un carnero en lugar de su hijo Ismael. Esta es una de las más bellas escenas de sumisión y servidumbre para con Dios. Así pues, para conmemorar este recuerdo, Dios dijo que todos los años durante la temporada del Hajj, los peregrinos a La Meca, en el valle de Mina deben sacrificar un animal. Este es uno de los ritos más importantes del Hajj, este examen para los humanos que dejan de lado sus deseos carnales en el camino de Dios.

La tradición del sacrificio es un símbolo de lucha contra los deseos materiales, el peregrino con entusiasmo y sin rencor regala a su amigo, de la misma manera Dios ha pedido que de las partes del sacrificio den a los necesitados. Ahora los peregrinos inspirados en Ibrahim, realizan el sacrificio una vez más, apartando de ellos el egoísmo y sus deseos carnales.

Después de la ceremonia del sacrificio y de la celebración del rezo del Eid Qurban, (la fiesta de los peregrinos), tienen una corta permanencia en Mina, luego se dirigen a La Meca para hacer la circulación de despedida. En este tiempo el alma de los peregrinos está llena de luz y de esperanza y de alegría espiritual. Agradecen a Dios por haberles permitido asistir a y tomar parte en los ritos del Hajj, luego se preparan para regresar a sus lugares de residencia con el corazón limpio y puro.

Felicitamos a todos ustedes queridos oyentes en este gran día de Eid Qurban, y suplicamos a Dios que nos conceda el éxito.

Fuente: spanish.irib.ir

www.islamoriente.com

Fundación Cultural Oriente

Palabras claves
filosofía,sacrificio,día del Eid Qurban,Profeta Abraham,Ibrahim,fiestas del Islam
Article_rate
No votes yet
Autor
Anónimo
Tema
Oración-Súplica
Mujer-Familia-Educación
Filosofía-Gnosis
Historia-Biografía
Publicado
Thu, 29 Jun 2023 - 06:42
By admin , 4 March 2018

Eid al-Fitr; fiesta de unidad y simpatía de los musulmanes

Eid al-Fitr, fiesta de unidad y simpatía de los musulmanes

La alegría de los musulmanes en Eid al-Fitr, no es por acabar un mes de ayuno, sino que es una salvación de los pecados y un renacimiento. Ramadán, es para los pecados como un horno que quema las características despreciables de los ayunantes, luego nace un hombre nuevo, como el ave fénix que renace de las cenizas. La razón principal de alegría para los musulmanes es que regresan a su naturaleza divina y pura.  El perfume agradable de Eid al-Fitr, pasa las puertas del Ramadán y perfuma las casas de los musulmanes.

Eid al-Fitr, es un tiempo para que florezca la fe en el alma de los devotos. Durante el mes de ayuno, limpian su alma y sacan la maldad de su cuerpo, y festejan con alegría la fiesta del fin del ayuno. Este es un día muy especial, pues es el regreso del hombre a su naturaleza pura. Los devotos, agradecen adorando a su Señor, los cuales durante el mes de Ramadán han controlado sus deseos carnales, llegando a lugares elevados de fe y piedad, y por lo tanto en esta fiesta disfrutan de un placer espiritual. Esta fiesta real es por haber logrado esos grados.   El resplandor del mes de Shawal, viene después del Eid al-Fitr, los musulmanes van hacia el lugar para celebrar el rezo del Eid, sus labios en este santo día, recitan con dignidad y alabanza al Señor de los mundos. Desde los minaretes de las mezquitas se convocan a los fieles para adorar a Dios en un lugar de amor. “Dios es grande, Dios es grande, No hay más dios que Dios, Dios es más grande de lo que podemos describirlo, Dios es grande, No hay otro más adorado que Dios, y Dios es el más grande, Dios es grande y todas las alabanzas son para Dios, las gracias son para Él por todo lo que nos da”.   El profeta del Islam dice: adornemos las fiestas del Eid al-Fitr y Eid Qorbon, con los lemas “No hay más Dios que Alá, Dios es grande, las alabanzas pertenecen a Dios.

Aquel Profeta, se comportaba así: durante los días del Eid, con ropas limpias y con un perfume agradable salía de su casa, y hasta legar al lugar del rezo, con voz en alto recitaba: No hay Dios que Alá, Dios es grande. Incluso antes y durante sus Sermones con voz en alto repetía estas palabras de vital importancia.    El Imam Reza (la paz sea con el), dice: decir mucho Dios es grande en Eid al-Fitr, significa la trascendencia de Dios y un tipo de dar gracias por las bendiciones y las iluminaciones del Señor del universo. El Eid al-Fitr, es una fiesta general, y se conmemora en cualquier punto del mundo del Islam.   Este año, algunos países islámicos viven en crisis, y el pueblo ya no puede festejar como en el pasado. Es un gran día para honrar y postrarse, como es la costumbre. Hay fuego de codicia en algunos países islámicos como Siria, Egipto, Barein, Túnez y Afganistán, la gente está sufriendo. Palestina, desde hace 65 años está en manos de la tiranía de los sionistas. Los musulmanes de Afganistán y Pakistán e Irak, no están a salvo de ataques, todo este sufrimiento y asesinato brutal por parte de occidente y de los enemigos del Islam. Ellos no quieren que los musulmanes vivan libremente como los seguidores de las otras religiones. Los enemigos para provocar enemistad y crear profundas brechas entre sunitas y chiíes, pisotean la dignidad y grandeza de los musulmanes.   Los musulmanes cada año en diferentes países del mundo con gloria especial dan la bienvenida al Eid al-Fitr. Por ejemplo, Siria, ha sido testigo de la alegría del pueblo y de sus fiestas, la gente adornaba las ciudades y compraban ropas nuevas, limpiaban las casas y compraban pasteles, e invitaban a familiares y amigos. Pero ahora, en la mayor parte del país, los Takfiries han destruido sus casas y han matado mucha gente. Muchas de las mujeres y niños viven en los campos. De todas formas, dan la bienvenida al Eid al-Fitr.

La celebración del Eid al-Fitr puede demostrar de manera contundente la dignidad y grandeza de los musulmanes, despreciando a los enemigos. La gran obra de los musulmanes durante la celebración del Eid, es prometer cambios disuasivos para la comunidad musulmana. Sobre este asunto hay una narración sobre la pauta del Imam Reza (p) en relación al día del Eid al-Fitr que les invitamos a escuchar.   Los califas cuando rezaban durante los Eids Fitr y Qorbon, cambiaron el método de su rezo el cual era distinto al método o sunna del profeta. El califa montado en su caballo que tenía un collar de oro o de plata, tomaba una espada de oro. Las tropas salían detrás de él, como si se fuera a luchar. Luego se dirigían a Mossala (lugar para rezar) y regresaban. Por aquel entonces, Mamoon, famoso por sus trucos y engaños, insistió a Imam Reza que realizara la oración del Eid al-Fitr como estaba designado en su gobierno. Al principio Imam Reza no aceptó, pero después de tanta insistencia por parte de Mamoon, le puso una condición, y le dijo: Yo rezo la oración con una condición, que se cumpla como mi abuelo el profeta y como mi padre Ali (la paz sea con él). Mamoon aceptó, e Imam Reza pidió a la gente que en el día del Eid vistieran ropas normales y vengan descalzos humildemente y se presenten ante su creador. Imam Reza, también vestido de manera sencilla como su abuelo, y con los pies descalzos, abandonó su casa con modestia especial y recitó “Dios es grande, Dios es grande, No hay Dios más que Alá”.   Hacía años que la gente no escuchaba estos versos, ni tampoco habían visto tal situación. Aquel Imam lloraba en presencia de su Señor, el pueblo entusiasta rodeó al nieto del profeta del Islam. Junto con el Imam, el pueblo también decía Dios es grande. Esto sucedió en la ciudad de Marve. Las noticias llegaron a oídos de Mamoon, quien con mucha ansiedad dijo que si Imam Reza continuaba rezando con la gente de manera tan fascinante, el régimen será derrocado. Por lo tanto Mamoon mandó a su mensajero para que impidiese a Imam Reza de continuar con el rezo del Eid al-Fitr. Esto demuestra que Mamoon no podía soportar el rezo por Imam Reza.   Este suceso es un importante mensaje y muestra que si el rezo del Eid al-Fitr se celebra con un alma pura y real, pueden revelarse los enemigos del Islam, y ponerse de manifiesto la religión pura de Mohammad (saludos sean para él y sus descendientes).   El Imam Ali (la paz sea con él): “Hoy es un día que el Señor ha puesto como Eid para los musulmanes, y os merecéis esta fiesta, entonces siempre recuerda a tu Señor que Él también os recordará. Llámalo que aceptará tu llamada, en este día bendito paga tu zakat que es la verdadera tradición de tu profeta, y estas obligado a tu Señor. Eid al-Fitr, es un suceso espiritual que ocurre después de 30 días de obedecimiento a Dios, este día es el fin de la invitación de Dios, y es el tiempo de cosechar los frutos de piedad y justicia. En este día agradable, las puertas del cielo están abiertas para los piadosos y devotos, y la bendición divina cae como lluvia. Todo tiene un olor divino y es un día de acercamiento a Dios. El profeta de Dios dijo: “cuando viene la noche del Eid, es incalculable la recompensa de Dios para los ayunantes”.   Los musulmanes empiezan su Eid proclamando “No hay Dios más que Alá”, y alaban a su Señor, y con este acto envían la voz del monoteísmo al mundo. En los rostros de los oradores se puede ver la prosperidad de un mes de adoración y sinceridad.   Ellos se congratulan por la victoria de haber conquistado al diablo interna y externamente, y se juntan haciendo una fila ante Dios. Una de las más bellas afinidades de los musulmanes en el día del Eid, es el rezo glorioso de Eid –al-Fitr. Los devotos y piadosos observan los primeros rayos de sol, y se preparan para celebrar la oración en un lugar abierto siguiendo la costumbre del profeta. La gloria y grandeza de este rezo, hace prosperar el alma de los fieles y despreciar a los enemigos del Islam. La oración del Eid consiste en dos Rakaats. El Imam, después del Takbirat Al Ehram (o sea, la primera vez que dice Allahu Akbar ...Dios es Grande...) para empezar su rezo tiene que decir siete veces Allahu Akbar, realizando una pausa y levantando las manos entre cada una de ellas. Luego, el Imam empieza a recitar la sura Al-Fatihah, los fieles lo escuchan.  En el segundo rakaat se repite lo mismo pero cambiando solo la cantidad de veces que debes decir Allahu Akbar, en vez de repetir siete repites cinco.   Después del rezo de dos rakaat, el imam de la plegaria proclama  los sermones. En el primer sermón, de Eid al-Fitr, llama a la gente a la piedad y a respetar los derechos humanos y morales, y también habla sobre los asuntos importantes tanto políticos como sociales, el querido profeta del Islam en un discurso prometiendo dice, “en el día de Fitr, Dios mira a sus fieles con bondad y les dice, mis creyentes por mi orden han ayunado y orado para mí, y por mi orden han roto su ayuno, ahora están presentes en el rezo del Eid, pues levantaos que os he perdonado sus pecados”.  

El pueblo en el día del Eid, entregan limosna, o que es lo mismo pagar su Zakat, esto es obligatorio para cada musulmán, una cantidad determinada de su comida como arroz, trigo o en vez de esto pagar dinero a los pobres en la mañana del Eid. El dinero que se da a los pobres es el regalo de los ayunantes para agradecer a su Señor además de que produce un acercamiento entre los necesitados y los ricos.   Uno de las bellas costumbres de los musulmanes en el día del Eid al-Fitr, es la asistencia a los lugares sagrados como mezquitas y mausoleos. El mausoleo del Imam Reza (p), en Irán durante estos días tiene un estado de ánimo diferente. El rezo de Eid al-Fitr en este lugar, goza de una grandeza especial. La celebración del rezo en el mausoleo del Imam Reza, recuerda los sucesos históricos del día en él,  en la ciudad de Marve, en Irán, durante el gobierno de Mamoon del califato Abasí, se preparó para el rezo del Fitr. Aquel día el entusiasmo del pueblo fue increíble, escuchar la proclamación de Dios es grande, el Imam Reza, así como su abuelo, estaban vestidos de manera sencilla y descalzos con una dignidad sin precedentes arropado de toda la gente.  

El Takbir del Imam Reza, la influencia de su palabra y su presencia espiritual, causó la alegría de la gente y un golpe a los crueles. Y por eso ellos obstaculizaron la celebración del rezo del Eid al- Fitr por el Imam Reza. Ahora en su mausoleo cada uno habla con su Señor, levanta sus manos y suplica a su Señor. Una de las más importantes súplicas del día de Fitr es pedir la aparición del salvador prometido el Imam Mahdi (Dios acelera su llegada). Los fieles llenos de esperanza, oran entusiastas para su pronta llegada y desmantelar la tiranía y el dolor del alma de sus seguidores para convertirla en alegría.   Según los sabios en esta materia, el Eid al-Fitr, es el día para recibir nuestra recompensa, por eso debemos orar mucho en este día, recordar a nuestro Señor, y suplicar su benevolencia en este mundo y en el más allá. El Imam Ali dice: “hoy es Eid de los que han realizado el ayuno para Dios, y sus rezos nocturnos han sido aceptados por el Señor”.   El día del Eid al-Fitr para un devoto, es un Eid verdadero, este Eid no es como una fiesta material, sino que es un Eid de misericordia y perdón divino. Un Eid para dar gracias por los que tuvieron éxito y pasaron el mes bondadoso de Ramadán adorando a Dios. Ese es el Eid de los musulmanes, la culminación de un periodo de adoración y austeridad con la esperanza de obtener el perdón y recompensa divina.   Saludamos nuevamente por el Eid al-Fitr a todos ustedes estimados oyentes, con la esperanza de que Dios acepte el rezo de millones de musulmanes. Terminamos este programa con las palabras místicas y piadosas del ayatolá Mirza Javad Tabrizi, “Eid al-Fitr, es un día que el Señor ha elegido de entre todos los días para entregar premios, y regalos especiales a sus siervos, y les permite que en este día se reúnan alrededor de su mesa y le supliquen por todos sus deseos y pidan perdón de sus culpas, también Dios les promete aceptar sus deseos y no duden de su cariño, amabilidad y de su perdón”.

Fuente: IRIB

www.islamoriente.com

Palabras claves
Eid al-Fitr,fiesta fitr,Ramdan,Ramazan,unidad y simpatía de los musulmanes,el mes de ayuno,sawm,saum
Article_rate
No votes yet
Autor
Anónimo
Tema
Religión-Ética
Oración-Súplica
Publicado
Sun, 2 Jun 2019 - 07:30
By admin , 4 March 2018

La Resistencia de Ramadán

La Resistencia de Ramadán

Por Kamel Gomez El Cheij

“La economía es solo el método, el objetivo es cambiar el corazón y el alma”

Margaret Thatcher

1. La práctica del ayuno, en los tiempos que corren, despierta inquietudes a los no musulmanes. Nuestras explicaciones varían, desde el reduccionismo de la salud, pasando por la justicia social hacia los más humildes, hasta su interpretación espiritual, la cual prevalece.

Cuando explicamos, hacemos una distinción del ayuno según sus “partes”:

-El ayuno corporal: abstenerse de comer, beber, fumar y mantener relaciones sexuales.

-El ayuno de los sentidos y la conducta: lo que vemos, oímos, lo que hablamos, hacemos, también ayunan. Por lo tanto, deben abstenerse de lo ilícito y desaconsejable.  

-El ayuno del corazón: aquí la ciencia del ajlaq, la dimensión más importante del islam vinculada a lo ético-moral, trata de nuestros pensamientos, sentimientos, intenciones. Para que nuestra voluntad se entregue, es al nafs al que hay que vencer. Aquí está el fin del ayuno.

La innumerable cantidad de prácticas que se agregan a las ya establecidas, el rol social del ayuno que insiste en realizarse en comunidad, reubican a nuestro ser, perdido en lo efímero del mundo y desatento a la muerte y al más allá, y así el sentido integral del ayuno se manifiesta interior y exteriormente, conjugando la vida activa y la vida contemplativa.

Ojalá, tal vez, sean piadosos, la-a’l-lakum tattaqum, señala el Corán (2; 183). La palabra clave en esta aleya  es “Taqua”, etimológicamente vinculada a la idea de “cuidar todo lo que daña al alma”, y que aquí adquiere el significado de “proteger al alma de todo aquello que perjudique en este mundo y en el otro”.

Sumergidos en el mundo de los sentidos, atados a los placeres de lo material, unimos los eslabones de las cadenas que nos atan a lo cotidiano, a lo igual. El ayuno es, en cambio, un ejercicio espiritual intensivo, profundo, místico, que intenta despertarnos de nuestro olvido y así romper esas mismas cadenas que nos paralizan.

Somos siervos de Dios. Y obedecemos para, siguiendo Su guía y Su camino, salvarnos  y liberarnos. Las trampas del Shaitan son detectadas y aniquiladas. Al enemigo lo vencemos martirizando nuestro nafs. Muerto el ego, permanecemos en paz. No hay consumo, ni trabajo que nos des-oriente. Será Heidegger quien nos remitirá a estar satisfechos, en paz y permanecer en ella, a “habitar”.

2. La vida de un musulmán está regida por el tiempo, porque detrás de cada acción hay un sentido trascendental de la vida. Tenemos nuestra verdad, que nos ordena la realidad. Nuestro tiempo tiene una finalidad. Si el sol nos señala los momentos de la oración, como así también el inicio y finalización de cada día de ayuno (aproximadamente una hora y media antes de la salida del sol se comienza el ayuno, que finaliza con la caída de este); la luna nos va marcando el año. Por eso los musulmanes recorremos todo el calendario solar ayunando, pues el año lunar tiene 10 días menos que el solar. Por supuesto, la justicia divina se destaca: injusto sería que un musulmán tenga que ayunar siempre en verano mientras otro de diferente latitud deba ayunar en invierno.

El sol y la luna iluminan nuestro día a día. Somos conscientes. La unidad de la creación y su interrelación la narramos, la sentimos, la experimentamos. Se descorren los velos de la ignorancia, tan pesados con su materialismo aterrador, y la naturaleza es percibida como signo de Dios. Arruinarla, explotarla, intentar dominarla, contaminarla, sólo es posible si nuestro interior está arruinado, explotado, dominado y contaminado. Y sin embargo, ese interior, mientras más se lo llena, más vacío está. Es la falta de sosiego en nuestra civilización la que desemboca en una nueva barbarie, dijo Nietzsche.  Para recuperar el sosiego debe volver a nuestra vida el silencio, la reflexión, la intimidad.

3. Nuestras sociedades pueden negarnos con el multiculturalismo, o con la uniformidad. Somos lo otro, lo distinto, lo misterioso en el mejor de los casos, somos los herejes de la modernidad. Dejar de consumir (alimentos, sexo) es una declaración de guerra. Nos resistimos a la cosificación económica. La sociedad de opinión, su consenso violento, su infierno de lo igual, nos expulsa. Todos quieren hacer lo mismo, todos piensan igual; quien tiene sentimientos distintos, señalaba Nietzsche, marcha voluntariamente al manicomio.

Organizar el alma de nuevo es el objetivo. Nos hemos trasladado del disciplinamiento del cuerpo a la optimización del alma, reducida a fuerza productiva. Motivación, competencia, iniciativa, meritocracia.  El sujeto es proyecto coaccionado por el “sí, se puede”. Así se define la libertad, de sumisos a dependientes. Libertad y explotación son la misma cosa. Esa es la trampa. Cautivadora, atrapante, seductora.  Somos reducidos a meros objetos de publicidad que hay que optimizar en el mercado.

La pobreza, la miseria, entonces, es la incapacidad de proyectarse. Los sectores mas postergados de la sociedad también tienen que ser intoxicados de individualismo. Apuntan a privatizar sus corazones. Clavarles la indiferencia como religión. Ya sabemos, tus desgracias son tus culpas, o mejor, tus pensamientos negativos, que no te dejan ser feliz. El dios dinero es adorado de la mejor manera, su poder no es manifiesto, no es violento. Ha colonizado al alma, pero sin armas. O mejor, la apariencia de la libertar es su arma, con la cual establece su horizonte de sentido, su cotidianidad. La realización del ayuno rompe lo cotidiano, la rutina que, como sedimento, cubre al ego y lo ocupa la mayor parte del tiempo.

La tecnolatría, de la mano de la hiperinformación y la hipercomunicación, no nos deja cerrar los ojos. La información, acumulativa y aditiva, no da lugar al conocimiento, paso previo a la sabiduría.

Byung-Chul Han nos remite a una comparación dolorosa entre el smarthpone, al cual considera como objeto de devoción digital, con un rosario: ambos sirven para examinarse y controlarse a sí mismo.  El rosario, el masbaha en árabe, solemos tenerlo siempre a mano, para nuestras prácticas espirituales, o incluso como “costumbre”. Nos remite a Dios, a la práctica del “dikr”, el recuerdo.  Sin embargo, hoy tenemos mucho más tiempo el teléfono inteligente en nuestras manos. O nos tiene. Con el smartphone se elimina lo extraño, lo distinto. Sólo se percibe el contacto con uno mismo como un reflejo distorsionado. Se despoja a la comunicación de lo sensorial (la mirada, los gestos, los tonos). Lo real-material del otro se evita y, así, nos evitamos. Porque es en el encuentro real con el otro donde somos humanos.

Pasamos horas con nuestros teléfonos, conectados a internet y sus redes. Y no sólo atrofiamos nuestros dedos. También nuestro ser.  Del “dikr” al “me gusta” hay un retroceso que debemos resistir. Queremos decir, debemos ayunar de las redes e internet también, para que nuestro ayuno sea integral.

Como nos enseñaba Henry Corbin, es todo un combate por el Alma del mundo el que debemos librar.

www.islamoriente.com

Palabras claves
Ramadán,Resistencia,Ayuno,Ramazan,Islam,Musulman
Article_rate
No votes yet
Bajar el archivo PDF
La Resistencia de Ramadán.pdf (72.57 KB)
Autor
Kamel Gomez
Tema
Religión-Ética
Oración-Súplica
Publicado
Fri, 25 Mar 2022 - 07:42
By admin , 4 March 2018

Ramadán, la práctica de la adoración a Dios

Ramadán, la práctica de la adoración a Dios

Equipo de redacción de la revista Kauzar; Por: Zohre Rabbani; Traducción: Fátima Paz

En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso

Dios Altísimo dice en el Sagrado Corán:

یاأَيُّهَا ٱلَّذِينَ ءَامَنُوا ٱسْتَجِيبُوا لِلَّهِ وَلِلرَّ‌سُولِ إِذَا دَعَاكُمْ لِمَا يُحْيِيكُمْ 

“¡Oh, aquellos que creyeron! Respondan a Dios y al Profeta cuando los invitan a aquello que les da vida” (8:24).

Así como también indica que el camino para llegar a aquello que nos da vida es la realización de buenas obras:

مَنْ عَمِلَ صَـٰلِحًا مِّن ذَكَرٍ‌ أَوْ أُنثَىٰ وَهُوَ مُؤْمِنٌ فَلَنُحْيِيَنَّهُۥ حَيَو‌ٰةً طَيِّبَةً وَلَنَجْزِيَنَّهُمْ أَجْرَ‌هُم بِأَحْسَنِ مَا كَانُوا يَعْمَلُونَ

“Quien haga el bien, sea hombre o mujer, siendo creyente, le daremos una vida buena”(16:97).

Y en muchas otras aleyas, Dios enumera varias acciones de este tipo y nos enseña también los requisitos necesarios para alcanzar esa buena vida, como lo es la taqua (el temor a Dios, el reservarse y evitar el pecado por Dios) como objetivo a medio plazo:

یاأَيُّهَا ٱلَّذِينَ ءَامَنُوا كُتِبَ عَلَيْكُمُ ٱلصِّيَامُ كَمَا كُتِبَ عَلَى ٱلَّذِينَ مِن قَبْلِكُمْ لَعَلَّكُمْ تَتَّقُونَ

“¡Oh, aquellos que creyeron! Se les ha decretado el ayuno, tal como fue decretado a quienes os precedieron, quizás así teman a Dios” (2:183).

En otras aleyas, el Corán se dedica a explicar los efectos que tiene el temor a Dios y lo describe como un criterio para la aceptación de las buenas acciones.

إِنَّمَا يَتَقَبَّلُ ٱللَّهُ مِنَ ٱلْمُتَّقِينَ

“Ciertamente, Dios acepta (las acciones) de los timoratos” (5:27).

En otras palabras, así como podemos deducir de las aleyas y narraciones de Ahlul-Bait (la paz sea con ellos), el ser humano ha sido creado con el fin de adorar y reflejar los nombres de Dios Altísimo. La adoración y servidumbre significa asemejarse a Dios y manifestar Su belleza.

El camino para llegar a tal posición es la taqua. Es decir, la obediencia a Dios en todos los asuntos, dar un color divino a todos los aspectos de nuestra vida. La taqua es un estado del alma que guía al ser humano hacia el bien y las virtudes morales y lo aleja del mal y la decadencia moral.

La obediencia a las ordenes y dictámenes divinos crea este estado en el corazón y el alma del ser humano y lo eleva hasta que logra amar aquello que Dios ama y repudiar aquello que dios repudia.

El ayuno, entre otras acciones, es una de las órdenes divinas más importantes y el mes de Ramadán es un obsequio divino y un trozo del mismo paraíso en nuestro mundo tan oscuro.

Ramadán es una oportunidad de oro que Dios nos ha otorgado para alcanzar aquél grado de adoración y aquella vida pura.

En este bendito mes, por la voluntad de Dios, programamos nuestras vidas de una forma muy especial. Aunque sea por un mes, experimentamos lo que es volverse un ser amado por Dios, aunque sea por un mes, practicamos controlar los momentos en los que comer y en los que no, con un adhán (llamado a la oración) dejamos de comer y, con otro, desayunamos. Aunque sea por un mes, contralamos los momentos en los que dormir y en los que permanecer despiertos, qué súplicas leer, cómo comportarnos con los necesitados, cómo controlar la lengua, los oídos, los ojos y otros órganos y someterlos a las órdenes de Dios.

Es posible que, debido a la distracción en la que muchas veces nos sumerge este mundo, nos hayamos alejado del sendero divino, este mes de ejercicio sirve para volver a encarrilarnos en las vías de ese sendero. Este mes de ejercicio otorga a nuestras vidas orden, reúne a los miembros de la familia que se habían desparramado, aumenta el amor y convierte los rencores en amistad y fraternidad y hace que la gente participe, toda junta, en reuniones espirituales. Nosotros, poco a poco y de forma natural nos adaptamos a este programa diseñado por Dios.

Lo más importante es que este esfuerzo y esta conducta durante todo un mes nos hace asemejarnos a las pruebas de Dios, a los seres humanos perfectos y amados por Dios, nos acerca a ellos y aumenta nuestro amor por ellos. Esto se debe a que ellos son seres perfectos que siguen (y seguían) este modo de vida divino durante todo el año.

El ayuno tiene, además de los efectos que ya nombramos, muchos otras bendiciones, como lo son:

La sabiduría: el ayuno purifica nuestros corazones y nos prepara para alcanzar los valores humanos y espirituales y, por otro lado, la sabiduría.

En la ascensión del Profeta Muhammad (la paz y bendición sean con él y su familia) a los cielos, Dios le informó que el fruto del hambre es la sabiduría. Se ha narrado de Ahlul Bait (la paz sea con ellos): “No hagan morir a sus corazones excediéndose al comer y beber”.

El ayuno da, al alma del ser humano, una oportunidad para reflexionar y obtener sabiduría. El exceso de comida y bebida hace que el alma del ser humano, de origen divino y lleno de capacidad, se distraiga preocupándose por el cuerpo y la digestión de la comida y le impide ocuparse de adquirir sabiduría y conocimiento. La falta de disciplina a la hora de comer y beber hace que uno se ocupe, más de lo debido, en “retirar los residuos” y no le permite el esfuerzo con un objetivo mayor. El ayuno da al alma del ser humano la oportunidad de elevarse.

La comprensión de los necesitados: es otra de las bendiciones a las que conlleva el ayuno. Es decir, permitir que el ayunante comprenda el dolor y las dificultades por las que pasan las clases más desposeídas de la sociedad.

El Imam Husein (la paz sea con él) dice: “Dios ha ordenado el ayuno para crear igualdad entre el pobre y el rico  y para que el rico pruebe el sabor del hambre y, así, tenga compasión y misericordia por el pobre”.

Este es un aspecto valiosísimo del Islam, el cómo se ocupa de lo material y lo espiritual al mismo tiempo y cómo los actos de adoración tienen valiosos resultados sociales, además de los espirituales, físicos, etc.

Muchos de los actos de adoración recomendables en el Islam, así como sus festividades y celebraciones están directamente relacionados con la ayuda a los necesitados y el incentivo para ayudar. Esto demuestra la alta posición de la que los valores humanos gozan en esta religión y el amor que Dios tiene por Sus siervos.

El fortalecimiento de la voluntad: claro está que el ayuno fortalece la voluntad y resistencia del ser humano frente a las dificultades de la vida.

El desvanecimiento de la arrogancia: este efecto es del tipo espiritual y moral. Según los hadices, el ayuno hace que la arrogancia y vanidad desaparezcan, creando un estado de compasión y humildad en el ser humano, haciéndolo llegar a la tranquilidad y serenidad.

La desintoxicación y purificación del cuerpo: sin dudas, el ayuno es muy beneficioso para nuestro cuerpo, puesto que lo purifica y elimina las toxinas que se pueden hallar en él, mejorando la salud. Tal como recomienda el hadiz: “ayunen y tendréis buena salud”.

Recomendaciones de los grandes para el mes de Ramadán:

El momento del iftar (el desayuno) es un momento para aprovechar las bendiciones de Dios y uno de los momentos en los cuales la súplica es respondida. En cuanto a esto, los grandes sabios han dado consejos y recomendaciones que nos ayudan a sembrar, en nuestras almas y la de nuestros hijos, el amor al Islam y a Ahlul-Bait (la paz sea con ellos) y a guardar recuerdos y anécdotas espirituales relacionados con el ayuno.

1. Cuando, en el momento de romper el ayuno, vemos el agua frente a nosotros, agradezcamos a Dios sus bendiciones y recordemos los sedientos labios del Imam Husein (la paz sea con él) y sus compañeros, que han dejado derramar su sangre para que nosotros podamos obtener la guía del verdadero Islam. Ellos entregaron sus almas al Creador de ellas, con labios sedientos estando entre dos ríos.

2. Reflexionemos y recordemos que si tenemos la oportunidad de romper el ayuno comiendo de las bendiciones de Dios, variadas y deliciosas, es gracias a la existencia de un ser humano perfecto, es decir: nuestro Imam de la época. Tal como leemos en la súplica ‘adila: “Ese ser gracias al cual las criaturas obtienen su sustento. El cielo y la Tierra permanecen en pie gracias a su amor y es gracias a él que la Tierra y el cielo permanecen conectados”. Entonces, recordemos al dueño original de estas bendiciones y quejémonos ante Dios, Altísimo, por su ausencia y pidamos a Él su pronto alivio.

3. Si es posible, rompamos el ayuno con agua de la fuente de Zamzam mezclada con un poco de tierra de Abi ‘Abdillah, el Imam Husein (la paz sea con él)

4. En el momento del iftar, pidamos perdón a Dios por nuestras faltas y pecados.

5. Recitemos la sura “El decreto” en el momento del iftar, ya que esta sura es la sura de la uilaia (autoridad de Ahlul-Bait sobre los musulmanes) y nos prepara para las noches del Decreto, denominadas por el Imam Sadiq (la paz sea con él) como: “el corazón de Ramadán”.

 Además de las recomendaciones dadas, lo siguiente también es importante para poder aprovechar aún más este bendito mes:

Tratemos de leer, en los días y noches de este bendito mes, las súplicas recomendadas. Hagámoslo con concentración y reflexionemos en ellas, ya que gran parte del conocimiento islámico se encuentra escondido en las súplicas narradas por nuestros Imames. Tal como dijo el Imam Jomeini (r.a): “las súplicas son una fábrica de autoconstrucción”.

En las súplicas del mes de Ramadán encontramos gran conocimiento y valores tales como: los nombres divinos, los pilares y las ramas de la religión, incentivo a una conducta moral y ayuda a los necesitados.

En estas súplicas, especialmente la súplica “Iftitah”, encontramos hermosas letanías con el Todopoderoso, letanías rebosantes de conocimiento elevado acerca del Imam Mahdi, en ellas se han mencionado todas las creencias de un musulmán, las condiciones y dificultades a enfrentar en la época de la ocultación del Imam y, también, se ha descrito la época de su aparición.

Rogamos a Dios que todos los musulmanes del mundo puedan disfrutar en este bendito mes de salud, prosperidad y espiritualidad.

Todos derechos reservados. Se permite copiar citando la referencia.

Fundación Cultural Oriente, www.islamoriente.com

Palabras claves
Ramadán,practica de la adoración,Dios,ayuno
Article_rate
No votes yet
Bajar el archivo PDF
Ramadán, la práctica de la adoración a Dios.pdf (109.35 KB)
Autor
Dra. Zohre R.
Tema
Religión-Ética
Oración-Súplica
Publicado
Mon, 27 Mar 2023 - 06:42
By admin , 4 March 2018

Ramadán la primavera de los pobres

Ramadán la primavera de los pobres
Sdenka Saavedra Alfaro[1]
 
Nos encontramos en Ramadán, noveno mes del calendario lunar[2], el cual es celebrado por más de mil 700 millones de personas que profesan el Islam en el mundo y suponen un 22 por ciento de la población global[3]. El cual recobra en importancia puesto que en éste no sólo fue revelado el Sagrado Corán; sino que también es obligatorio el ayuno, como un pilar de fe del islam.
Pero si bien ayunar durante este mes es una de las principales enseñanzas del islam, también esta tradición del ayuno no es única del islam; pues también los católicos y los judíos se encuentra familiarizados con esta actividad, por ejemplo, para los católicos la práctica del ayuno y la abstinencia en la Cuaresma[4]es tan antigua como la propia Iglesia; el catolicismo distingue entre "ayuno" (Que involucra una comida de tamaño normal, lo cual se puede suplementar si es necesario con dos pequeñas comidas[colaciones], las cuales, juntas, no pueden sumar el tamaño de una comida normal) y "abstinencia" (ninguna carne roja), en la actualidad, la Iglesia católica prescribe cómo días de ayuno obligatorio el miércoles de ceniza y el viernes santo, recomendando el ayuno personal[5].
Para los judíos después de la destrucción del Templo y del exilio en Babilonia se instituyeron al menos cuatro días de ayuno: el ayuno en el cuarto mes (el día noveno de Tammuz, cuando las murallas de Jerusalén fueron tomadas por los babilonios); el ayuno del quinto mes (cuando el Templo fue incendiado del séptimo al décimo día del mes); el ayuno del séptimo mes (en memoria del asesinato de Guedalías en el año nuevo) Jeremías 41, 1-2; y el ayuno del décimo mes (el noveno día cuando Jerusalén fue sitiado por los Babilonios (Zac 8,19), también el Yom Kippur es el día judío del arrepentimiento, considerado el día más santo y más solemne del año. Su tema central es la expiación y la reconciliación; la comida, la bebida, el baño, y las relaciones conyugales están prohibidas[6].
Estamos comprobando con ello que el ayuno musulmán del mes de Ramadán es una continuación de la larga historia del ayuno en las religiones Abrahámicas[7]; y observamos también que en estos momentos que atraviesa el mundo puede ser de mucha ayuda volcarnos a una unión entre las demás; puesto que Dios prescribió el ayuno a los que os precedieron, Dios dice en el Santo Corán:
“¡Creyentes! Se os ha prescrito el ayuno al igual que se les prescribió a los que os precedieron; ¡Ojalá tengan temor de Allah!” (Surat al Baqarah, 183).
En ese sentido también afirmar que este mes de Ramadán es sagrado, porque Dios lo ordenó para la revelación de los libros divinos, al respecto el Imam Sadiq (P) dijo:
"La Torá fue revelada en el sexto día el mes de Ramadán, la Biblia, en la duodécima noche del mes, los Salmos en la decimoctava noche del mes y el Corán en la noche Al Qadr” (Al-Kafi; vol. 4, pg.157).
Por otro lado, debemos destacar también los múltiples beneficios que posee esta práctica de ayunar en el islam, durante este mes de Ramadán, el cual consiste en la abstención rigurosa de comida, bebida y otras satisfacciones sexuales durante las horas de luz diurna; así como también tiene enormes provechos para el alma, de ahí que es muy importante destacar su dimensión espiritual y social de este mes sagrado.
Porque este acto voluntario de resistir las pasiones, el hambre y la sed; así como el deseo sexual, despierta y hace surgir en nosotros la fuerza interior dormida y no manifestada; a la vez que también es un ejercicio de autocontrol que capacita al hombre para resistir y no sucumbir fácilmente a las pasiones más bajas como la codicia, el egoísmo y la cólera tal como lo señalan Beheshti y Bahonar:
“Hay muchos deseos, pasiones y tentaciones que a menudo encolerizan y golpean la dignidad y posición del ser humano. Sin embargo, es posible que pueda aumentar su fuerza de resistencia y autocontrol, mostrase perseverante contra todo mal sin sucumbir a ninguna tentación y no respondiendo a todos los llamados de los deseos”.
De ahí que Ramadán es el mes donde uno debe ser empático con los que tienen hambre; es decir de los más oprimidos, de los más necesitados, en este periodo se debe acrecentar la comprensión hacia ellos, por eso el Profeta señaló en este mes:
“Recordad, por medio de vuestra hambre y sed en este Mes, la sed y hambre del Día de la Resurrección. Dad limosna a vuestros pobres e indigentes; respetad a vuestros mayores y tened misericordia de vuestros niños; fortaleced los lazos con vuestros parientes; retened vuestras lenguas (de aquello que no se debe decir), cerrad los ojos ante aquello que no es lícito para vosotros mirar y alejad vuestros oídos de aquello que no es lícito para vosotros escuchar; y sed benevolentes con los huérfanos de la gente para que sean benevolentes con vuestros huérfanos (una vez que hayáis partido)”[8]
En ese sentido debemos reflexionar al respecto y darnos cuenta de quién está gobernando el mundo en la actualidad, como lo señalamos anteriormente y debido a su importancia lo volvemos a señalar; pues el capitalismo y su fase superior el imperialismo que junto al sionismo y sus aliados son los únicos responsables de llevar a la mayor crisis humanitaria que en estos momentos se está atravesando desde la segunda guerra mundial[9].
Porque más de 20 millones de personas se enfrentan en estos momentos a la inanición y al hambre en 4 países africanos: Yemen, Sudán del Sur, Nigeria y Somalia, que, de acuerdo a la Organización de Naciones Unidas, es la mayor recesión humanitaria desde la creación de esta entidad en 1945[10].
“Estamos en un momento crítico de la historia. Ya a principios del año nos estamos enfrentando a la mayor crisis humanitaria desde la creación de Naciones Unidas. Ahora, más de 20 millones de personas en cuatro países se enfrentan a la hambruna. Sin un esfuerzo global colectivo y coordinado, esas personas morirán de hambre”[11].
Y al respecto, tampoco debemos olvidar que existen 80 millones más que tienen hambre, padecen enfermedades y que están muriendo todos los días, porque Naciones Unidas tampoco hizo nada para detener la invasión y la agresión del imperialismo y sus aliados como Arabia Saudita a Siria, Libia, Irak, Afganistán o como sucede en estos momentos en Yemen; es decir personas que también fueron desplazadas por el mundo y se encuentran pidiendo asilo. Nos estamos refiriendo a los Refugiados.
“Según cifras de ACNUR se calculan más de 51,2 millones de refugiados y desplazados en el mundo por conflictos, superando por primera vez las cifras de la II Guerra Mundial”.[12]
En otras palabras, estamos hablando de unos 100 millones de personas que se encuentran en riesgo de hambruna, enfermedades y muertes, absolutamente evitables en la mayor crisis humanitaria desde 1945, en muchas partes donde el capitalismo y su fase superior el imperialismo y sus aliados eligieron meter sus garras[13].
Con todo este panorama descrito que se vive en la actualidad, debemos también señalar que son en estos países donde se celebra este mes de Ramadán, los cuales están siendo atacados por el imperialismo, Arabia Saudita y sus aliados, como es el caso de Yemen[14], Siria, Palestina, Irak, Afganistán, obviamente sin olvidarnos de los otros dos países africanos que señalamos, donde también existen musulmanes; pensemos y reflexionemos al respecto; pues su ayuno para ellos se hizo eterno. Y Por qué no señalar también al otro lado del mundo donde también se celebra Ramadán y que en la actualidad se encuentran en pobreza o están siendo atacados de algún modo por el Imperialismo Sionista, como es el caso de Latinoamérica por no decir Abya Yala[15], donde también existe presencia musulmana.
Se hace necesario que este mes de Ramadán 2017, sea un mes de súplicas y de mucha reflexión, así también de cambio y crecimiento espiritual por el bien personal, pero en estos momentos por el bien de los otros; que verdaderamente sea por sobre todas las cosas la primavera de los pobres; pues al respecto el Profeta (BPD) dijo:
“Shabaan es mi mes y el mes de Ramadán es el mes de Allah, el Exaltado, y es la primavera de los pobres” (Bihar Al-Anwar, vol. 97, pg. 68).[16]
 
Todos derechos reservados.
Se permite copiar citando la referencia.
www.islamoriente.com
Fundación Cultural Oriente

[1] Escritora, Periodista, Profesora e Investigadora Boliviana, miembro de la Asociación de Investigadores en Comunicación y Educación para el Desarrollo (AICED) La Paz-Bolivia.
[2] El calendario musulmán o islámico (en árabe: التقويم الهجري‎‎ [at-taqwīm al-hijrī]) es un calendario lunar. Comienza en el año 622 de la era cristiana, año en que Muhammad, Profeta del Islam, tuvo que huir de la ciudad de La Meca hacia Medina (Hégira), por la persecución de sus adversarios.
Se basa en ciclos lunares de 30 años (360 lunaciones, de tradición sumeria). Los 30 años del ciclo se dividen en 19 años de 354 días y 11 años de 355 días. Los años de 354 días se llaman años simples y se dividen en seis meses de 30 días y otros seis meses de 29 días. Los años de 355 días se llaman intercalares y se dividen en siete meses de 30 días y otros cinco de 29 días. Años y meses van alternándose. Es decir, cada 33 años musulmanes equivalen a 32 años gregorianos. Las intercalaciones se hacen añadiendo un día al final del mes de du l-hiyya en los años 2.º, 5.º, 7.º, 10.º, 13.º, 16.º, 18.º, 21.º, 24.º, 26.º y 29.º de cada ciclo de 30 años.
[3] http://parstoday.com/es/news/spain-i35726 m%C3%A1s_de_1_8_millones_de_musulmanes_espa%C3%B1oles_celebran_ramad%C3%A1n
[4] La Cuaresma (en latín: cuadragésima, ¿‘cuadragésimo día (antes de la Pascua)’) es el tiempo litúrgico del calendario cristiano destinado a la preparación espiritual de la fiesta de la Pascua. Se trata de un tiempo de purificación e iluminación, celebrado en la Iglesia católica, copta, ortodoxa, anglicana, y buena parte de las Iglesias protestantes (incluyendo algunas evangélicas), aunque con inicios y duraciones distintas. La duración de cuarenta días proviene de varias referencias bíblicas y simboliza la prueba de Jesús al permanecer durante 40 días en el desierto, previos a su misión pública.
[5]Explicamos qué es lo que dice el código de derecho canónico al respecto. Canon 1251: Todos los viernes, a no ser que coincidan con una solemnidad, debe guardarse la abstinencia de carne, o de otro alimento que haya determinado la Conferencia Episcopal; ayuno y abstinencia se guardarán el miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. Canon 1252: La ley de la abstinencia obliga a los que han cumplido catorce años; la del ayuno, a todos los mayores de edad, hasta que hayan cumplido cincuenta y nueve años. Cuiden sin embargo los pastores de almas y los padres de que también se formen en un auténtico espíritu de penitencia quienes, por no haber alcanzado la edad, no están obligados al ayuno o a la abstinencia, ver más en: http://www.vatican.va/archive/ESL0020/_INDEX.HTM
[6] http://www.shalomhaverim.org/ayunos_en_el_judaismo.htm.
[7] Las religiones Abrahámicas son las fes monoteístas que reconocen una tradición espiritual identificada con Abraham. El término es usado principalmente para referirse colectivamente al judaísmo, cristianismo e islam.
[8] www.islamoriente.com “El sermón del Profeta sobre el mes del ayuno, Ramadán: ¡Oh, gente!, por cierto, que he venido hacia vosotros el mes de Dios con bendiciones, misericordia y perdón”; (16/6/2015).
[9] www.bbc.com “Por qué la ONU asegura que el mundo está atravesando “la mayor crisis humanitaria” desde la segunda guerra mundial”; (11 de marzo de 2017).
[10] www.telesurtv.net “Cruz Roja: se agota el tiempo para salvar del hambre a millones de personas”; (22 de marzo de 2017).
[11] Ídem.
[12] www.telesur.net “En claves: el costo delas guerras promovidas por Occidente”; (27 de junio de 2016).
[13] http://insurgente.org/el-capitalismo-y-la-pobreza-mata-el-hambre-mata-el...
[14] http://www.dw.com/es/inicio-de-ramad%C3%A1n-en-plena-lucha-contra-el-ter...
[15] Abya Yala que significa “Tierra en plena madurez”, la elección de este nombre fue sugerida por el líder aimara Takir Mamani, quien propone que todos los indígenas hombres y mujeres lo utilicen en sus documentos y declaraciones orales, porque desde la conquista, el término “indio/a” se usa indistintamente para todos y todas los nativos/as del continente, desde Alaska hasta la Tierra del Fuego y surge el problema de cómo distinguir las y los “indios/as” de Abya Yala de las y los habitantes de la India (¿”indios”, “hindúes”, “índicos”?). Y, por otro lado, la expresión “indio de la puna” por ejemplo, es un insulto para una persona sucia, no civilizada y bruta, sin que realmente sea runa/jaqi o campesino andino.
[16] http://www.umma.org.ar/?p=1294
Palabras claves
Ramadán,Ayuno de musulmanes,primavera de los pobres,Islam,Ramazan
Article_rate
Average: 3 (2 votes)
Bajar el archivo PDF
Ramadán la primavera de los pobres.pdf (146.56 KB)
Autor
S. Saavedra Alfaro
Tema
Sociología
Religión-Ética
Oración-Súplica
Arte-Cultura-Civilización
Publicado
Thu, 22 Dec 2011 - 06:42

Pagination

  • Previous page
  • 2
  • Next page
Oración-Súplica

Categoria de articulos

  • Arte-Cultura-Civilización
  • Ciencias
  • Conferencia
  • Corán-Hadiz-Dichos
  • Derecho
  • Doctrina Islámica-Shiismo
  • Filosofía-Gnosis
  • Folletos para imprimir
  • Historia-Biografía
  • Islam básico
  • Mujer-Familia-Educación
  • Oración-Súplica
  • Política-Economía
  • Religión-Ética
  • Sociología
Powered by Drupal