Lo que no informaron los medios es sobre la existencia de un obstáculo en cuanto a manejar, y es que, al obtener la licencia para conducir, el marido es quien debe autorizar si su esposa es capaz y digna de conducir; y tampoco ella podrá comprar un automóvil para hacerlo, pues solo podrá adquirir un vehículo si obtiene el permiso oficial de un hombre, sea su hermano, padre o esposo.