“¡Di!: ¡Oh gentes del Libro! (Cristianos, Judíos, Sabeos y aquellos que recibieron una revelación escrita de parte de Dios), venid a una misma palabra entre vosotros y nosotros, que no adoraremos sino a Dios, y que no le asociaremos nada, y que no nos tomaremos unos a otros como señores en lugar de a Dios” (Sagrado Corán 3: 64)Hoy en día tenemos que celebrar que la actitud dialoguista y de mutuo respeto haya adquirido una gran fuerza renovada y muchos estén abocados a ello. Es una excelente oportunidad que no debe ser desaprovechada porque es el único camino que producirá las condiciones necesarias para alcanzar la tan ansiada paz y justicia que anhelan en lo profundo de su alma la gran mayoría de los miembros de la familia humana.