Es difícil que pueda hallarse alguna atracción y repulsión equivalentes a la de ‘Alí (P) en cualquier lugar y época. Tuvo compañeros y seguidores de enorme envergadura, verdaderas personalidades históricas, dispuestos siempre al sacrificio, esforzados, ardiendo de amor por él como llamas de una hoguera, plenos de luz espiritual. Consideraban que dar sus vidas por su causa era su mayor objetivo y gloria, desatendiendo todo por su apego a él. Años, siglos han pasado desde la muerte de ‘Alí, pero todavía esta atracción irradia su luz y la gente es deslumbrada cuando se vuelve hacia ella.