A pesar del hecho de que Arabia estaba sumergida por la inequidad, idolatría y politeísmo, Mu?ammad estaba libre de estos vicios y pecados y nunca se prosternó ante un ídolo, e inclusive antes de que el formalmente declarara el establecimiento del reino de los cielos sobre la tierra, su propia conducta y carácter fueron una reflexión del Sagrado Corán el libro de Dios y el manifiesto del Islam. Este texto es un profundo análisis de los inicios del gran movimiento religioso y social del Islam.