Antes de la entrada del Imam a la Meca, ‘Abdul-lâh Ibn ‘Umar, hijo del segundo califa, ‘Umar Ibn al Jaṯṯâb, ya estaba allí para realizar el ‘Umrah preferible y hacer algunos trabajos personales. Cuando decidió volver a Medina, durante los primeros días en que el Imam Ĥusaîn entró a Meca, lo visitó y le propuso paz, conciliación y juramento de fidelidad a Îazîd y, además, le advirtió acerca de las peligrosas consecuencias de la oposición a los opresores pudiendo llegar a una guerra.
Según lo narrado por Jûâriẕmî, dijo lo siguiente: “Oh padre de ‘Abudul-lâh! Debido a que la gente le ha jurado fidelidad y a que es él quien posee dirhams (monedas de plata) y dinares (monedas de oro), seguramente se inclinarán hacia él.