Seis potencias, Rusia, China, Alemania, Inglaterra, Estados Unidos y Francia con la República Islámica de Irán acaban de firmar un acuerdo en el tema nuclear. Todos parecen contentos y de acuerdo al canciller ruso ""en este arreglo no hay perdedores, todos ganaron"". Desde el lado iraní, se dice que el acuerdo reconoce, por fin, su derecho (no un permiso como querían en un principio algunas potencias), a desarrollar la energía nuclear con fines pacíficos. Además, este enriquecimiento sigue vigente en Irán y no se interrumpe en ninguna de sus centrales nucleares. Por otra parte, su energía nuclear enriquecida no saldrá del país, sino que quedará en su territorio y las centrifugadoras no se detendrán sino que reducirán su porcentaje de enriquecimiento de uranio por un tiempo, del 20% al 5%.