La tierra entera en este día es testigo de los ritos del Hajj por parte de los hombres que con sus corazones llenos de favor y devoción se disponen a realizar el sacrificio dedicado a Dios. Todos los devotos en este momento repiten absortos las palabras de Ibrahim, que dijo a su Señor:""Vuelvo mi rostro, como hanif, hacia Quien ha creado los cielos y la tierra. Y no soy asociador». (Corán: Aleya 79 de suraLos rebaño)Este artículo nos adentra en unos de los capítulos más hermosos de la historia espiritual de la humanidad.