En astronomía, matemática y física, los musulmanes hicieron obras considerables. El observatorio que Ma’mun, el califa abasí, incorporó a Baitul Hikma —La Casa de la Sabiduría—, se volvió un centro del estudio en astronomía y matemática. En este observatorio, los musulmanes hicieron importantes descubrimientos en cálculos astronómicos, como por ejemplo: se midió la longitud de un grado de meridiano con una exactitud cercana a los cálculos recientes. Ibn Jalcan narra el método y los detalles del cálculo en una biografía de Muhammad Ibn Musa Al-Juarismi. Los musulmanes empezaron el uso de los números indios desde la misma época que se hizo la traducción de libro astronómico Sedhante —más conocido como Send Hend— del sánscrito al árabe por Muhammad Ibn Ibrahim Fazari, así como las obras de Al-Juarismi, fueron el medio para el uso de estos números y posteriormente, el movimiento comercial de los musulmanes y la extensión de sus negocios, permitió su difusión, empleándose habitualmente en Europa.