«Se ha dado permiso (de que combatan) a quienes son atacados, por haber sido oprimidos. Y, en verdad, Dios tiene poder para auxiliarles. Aquellos que han sido expulsados de sus hogares sin derecho, solo por haber dicho ‘Dios es nuestro Señor’. Y si Dios no hubiera defendido a unas personas por medio de otras, habrían sido destruidos monasterios, iglesias, sinagogas y mezquitas, en las que se menciona mucho el nombre de Dios. En verdad, Dios auxilia a quienes Le auxilian. En verdad, Dios es fuerte, poderoso.» (Corán 22:39-40)