Hay que recalcar que una parte muy importante de esta gran revolución fue principalmente el de establecer el islam en aquella época de la ignorancia, el cual prohíbe el adulterio, el alcohol, la usura, la hipocresía, la mezquindad, la opresión, la envidia, la duda, la traición; en fin una forma de vida de entrega a un solo Dios, la que contiene la manifestación de la verdadera moral y la ética, y la lucha por los más débiles, los más necesitados, cosa que en esa sociedad era totalmente desconocida; y esta gran dama, la señora de las mártires que fue Fátima (P), vivió las calamidades que padeció su padre, la persecución y los daños por él que pasó; pues en toda revolución siempre existen batallas para que pueda triunfar la verdad y la justicia.