Dios Altísimo afirma en el Noble Corán que: “En la Torah y en los Salmos (de David), escribimos que los virtuosos heredarán la Tierra”. En otro versículo se narra algo semejante de boca del profeta Moisés, la paz sea con él. Sin dudas un día esta promesa divina se cumplirá.
En otra parte, luego de referirse a la historia del Faraón que oprimía al pueblo, afirma: “Y queremos agraciar a quienes fueron oprimidos en la tierra y designamos Imames (guías, líderes de parte de Dios) y los hacemos herederos (de la tierra)”. Este versículo, si bien se refiere en primera instancia a los Hijos de Israel y a su libertad de las garras del Faraón y el acceso de ellos al poder, también la expresión árabe ua nuridu, “y queremos”, alude a una voluntad permanente (pues está en tiempo presente, no en pasado como suele traducirse al español en forma errónea en las traducciones vigentes del sagrado Corán. NT). Por ello, en muchas narraciones se alude con este versículo a la venida del Imam al Mahdi, que Dios apresure su honorable venida.